Se va el verano, llegan las lluvias torrenciales de marzo y con ellas los insectos. Si bien Rosario gozó de buena salud en materia de mosquitos esta temporada, a raíz de la poca humedad y temperaturas extremas, lo cierto es que por estos días apareció una diminuta y caprichosa mosquita, denominada "cotorrita". Si bien es molesta, no hay que preocuparse: pican como los mosquitos, pero no representan un riesgo sanitario y acaban con su vida de la noche a la mañana por deshidratación.
Según le explicó a La Capital el director de Control de Vectores de la Municipalidad, Carlos Tasinato, este aluvión de insectos se debe al aumento de humedad y a que encontraron una temperatura "óptima". Estos dos factores les permite reproducirse como no habían podido hacerlo antes en pleno verano, con días que superaron los 40ºC. La misma suerte corrieron los insoportables mosquitos, por eso brillaron por su ausencia y en una ciudad como Rosario se notó.
"Las temperaturas tienen un nivel óptimo (entre los 25ºC y 30ºC aproximadamente) y por eso se desarrollan. Otro factor es la falta de humedad producto de la sequía que padecimos hasta que comenzó a llover desde el mes pasado y el porcentaje de humedad aumentó", detalló Tasinato, ingeniero agrónomo y especialista en plagas urbanas.
Apasionado en la materia, el funcionario brindó detalles del ciclo de vida de la "cotorrita" o "bichito de luz" que por su insistencia y abundancia dejó sin paciencia a muchos rosarinos. "La cotorrita posee un color verde claro y oscuro o puede ser marrón. Si bien son picadores no representan un riesgo sanitario", precisó.
En tal sentido, comentó que "cuando comienza a llover aparece este tipo de insectos asociados a la luz y por eso es que se producen focos de fototaxismo, estímulo por el cual esta especie se siente atraída por la luz a diferencia de las cucarachas, que poseen fototaxis negativa, situaciones que también están relacionados a factores reproductivos".
No obstante, garantizó que esta clase de insectos "no resiste más de 3 o 4 días" con las temperaturas aún elevadas que se vienen registrando y acotó que "la luz los termina exterminando —mueren por deshidratación— o bien, se le recalientan las alas y aparecen muertos al día siguiente".
Trucos para evitar las "cotorritas"
La fuente lumínica para estos insectos suele ser determinante. "Está demostrado que la luz cálida atrae menos que la luz fría, y que los tubos de led atraerían menos a los insectos", deslizó el especialista. También recomendó la colocación de mosquiteros. Aclaró que, en el caso de estos bichitos, repelentes y citronelas "no son eficaces" para ahuyentarlos.
"Son más sagaces que los mosquitos, pero son muy efímeras y no perduran mucho tiempo", señaló. No obstante, apuntó que aquellos domicilios cercanos a parques o áreas de vegetación "estarán sometidos a mayor presencia de estas especies".
La multiplicación de las hormigas y grillos
Otro dato llamativo es la abundancia de hormigas que se pudo apreciar durante la primavera y a lo largo de este verano. Ese factor, explicó, está intrínsecamente relacionado a la sequía que atravesó el litoral, lo cual transformó el suelo en terreno propicio para estos insectos, ante la falta de humedad.
"Si bien los picos se suelen dar en primavera y otoño, este año el verano fue favorable para las hormigas ante la sequía, porque al no haber humedad y otros microorganismos en el suelo les permitió poder deambular de un lado a otro con comodidad", apuntó.
También llamó la atención la cantidad de grillos que, si bien no representó una plaga como en años anteriores, las lluvias torrenciales aportaron la humedad necesaria y suficiente para nacer bajo tierra y dejarse ver en el final del verano que se termina en breve.