A cinco días de la tormenta Rosario intenta todavía recuperar su fisonomía
habitual. El titular de Defensa Civil, Raúl Rainone, indicó que de las más de 800 denuncias de
árboles caídos se resolvieron el 70 por ciento. Sin embargo, ayer todavía quedaban unos 300 casos a
la espera de una solución, tanto grandes ramas como árboles que permanecían obstruyendo la
circulación de las calles.
"Se priorizaron las situaciones donde había riesgo para los vecinos", aclaró
Rainone, quien recordó que desde el lunes las cuadrillas de Defensa Civil "trabajan las 24
horas".
Además de las chapas, la cartelería y hasta los techos que volaron por las
ráfagas de hasta 90 kilómetros por hora, los árboles arrancados de raíz y las grandes ramas se
convirtieron en uno de los principales inconvenientes después de la tormenta.
Tal es así que lo que en las primeras 24 horas tras el temporal, las 120
denuncias de árboles caídos treparon a 818, en su mayoría en las zonas centro y sur de la ciudad,
detallaba ayer un informe de Defensa Civil.
En las peores situaciones se trató de árboles de gran porte que se derrumbaron
sobre viviendas, vehículos, cables de energía o bien quedaron atravesados en las calles
obstaculizando la circulación.
Desde el martes y hasta ayer ya se había solucionado el 70 por ciento de los
reclamos, aunque los responsables del área advertían que quedaban aún casi 300 casos por resolver.
"Se respondió al grueso de las denuncias", indicó Rainone, quien apuntó que "la prioridad siempre
son las situaciones que representaban riesgo para los vecinos".
Aunque admitió que "aún quedan por sacar árboles de gran porte", el responsable
de Defensa Civil señaló también que "siguen ingresando telefónicamente denuncias de casos menores,
como ramas sobre techos y árboles pequeños, que también se suman al trabajo delos operarios".
Desde la madrugada del martes, las cuadrillas del organismo están trabajando en
turnos rotativos las 24 horas. Sin embargo, los destrozos de la tormenta fueron de tal magnitud que
Rainone estimó que habrá que esperar 48 horas para la solución total.
A la hora de evaluar los daños, el funcionario explicó que "esta tormenta golpeó
a toda la ciudad y no a un sector en particular". Indicó que las cuadrillas están repartidas "por
todos los barrios", sin contar que en muchos lugares las soluciones se demoraron por las
protestas.
Y el trabajo no siempre era sencillo. "Hubo árboles de 40 metros de largo y un
metro de diámetro que para removerlos los operarios tardaron por lo menos cuatro horas", acotó.
Lo cierto es que todavía quedan calles obstruidas y ramas sobre las veredas. Los
vecinos del Fonavi Parquefield II, en la zona norte de la ciudad, ayer esperaban la normalización
de la situaciones. "Hay de todo, desde gente sin teléfono hasta árboles caídos, cables tirados y
basura que todavía no fue recogida", enumeró uno de ellos, Lucas Iturre.