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Una policía logró salvar a un bebé víctima de muerte súbita

El padre llamó desesperado al 911 porque su hijo no respiraba. La operadora lo tranquilizó y le dio instrucciones precisas. Dramático diálogo del padre con la mujer policía.

Jueves 02 de Julio de 2015

Una policía logró salvarle por teléfono la vida a un bebé de 14 días, que había dejado de respirar mientras su madre lo amamantaba, en la ciudad rionegrina de Bariloche gracias a las instrucciones telefónicas que le dio al padre desde Viedma, la capital de Río Negro. La emergencia demandó el concurso simultáneo de agentes policiales de Viedma y de Bariloche, separadas por más de 800 kilómetros.

Nancy Melillán, una cabo de la policía de Río Negro, atendió la madrugada del viernes el llamado al servicio de emergencias 911 de la fuerza. Del otro lado hablaba Pablo Mengarelli, desesperado porque su bebé, Joaquín, de sólo dos semanas no respiraba. Con profesionalismo y aplomo, la mujer lo tranquilizó y lo fue guiando en las maniobras de reanimación hasta que la criatura reaccionó, según informó el portal de noticias de bariloche.

El bebé dejó de respirar mientras su madre lo amamantaba. El padre llamó desesperado al 911 y Melillán los tranquilizó. Luego le indicó que recostara al pequeño sobre una superficie plana y le hiciera compresiones firmes en el pecho y respiración boca a boca.

La llamada salvadora. En la grabación se escucha a Mengarelli angustiado solicitar urgente una ambulancia:

—Sí, buenas noches, mirá... tengo a mi hijo que no reacciona, necesito una ambulancia por favor, estaba tomando la teta y no reacciona, no reacciona".

Después de derivar el pedido de la ambulancia al hospital de Bariloche, Melillán le responde calmada con dos preguntas sencillas:

—¿Tiene pulso el bebé? ¿Respira? Y seguidamente se escucha el diálogo tenso entre la pareja, que concluye con la confirmación angustiosa de que el pequeño no respira.

"Escúcheme, tranquilícese, señor, ya está yendo la ambulancia", le dijo primero la policía. El padre la interrumpió: "Está morado, está morado, por favor mandámela".

Sin perder, la calma Melillán reiteró: "Tranquilícese, escúcheme, mientras tanto póngalo por favor en una superficie plana, ya está yendo la ambulancia".

—¿Boca arriba o boca abajo?

—Boca arriba y hágale compresiones en el pecho, usted o su mujer, deben realizar la presión en el medio del tórax, a la altura de las tetillas, reiterando 30 veces la operación y luego alternando con dos respiraciones boca a boca mientras le tapan la nariz.

Melillán le señaló que repitieran la operación si fuera necesario mientras esperaban la llegada de los médicos y sugirió al hombre que "tranquilice a su mujer, que ya está yendo la ambulancia".

De fondo se escucha a la mamá que hace las maniobras de reanimación y al padre que le dice a la cabo lo que está sucediendo:

—Reacciona pero está como perdido.

—Que siga con la reanimación.

Durante el procedimiento se oye el diálogo nervioso entre los padres y la guía tranquila de la operadora, que continuaba dándoles indicaciones hasta que el bebe reaccionó y el hombre avisó: "¡Ahí lloró!".

Y de pronto de fondo se escucha el llanto del bebé y el papá que confirma: "Ahí está, ahí lloró, igual por favor que llegue la ambulancia".

Antes de cortar la comunicación, Melillán contuvo al hombre: "Tranquilícese, tranquilice a su mujer que ya está yendo la ambulancia. Lo importante es que el bebé respire". Hoy se supo que el bebé se llama Joaquín y que se encuentra en óptimo estado de salud.

El parte policial informó que "minutos más tarde, con el arribo del personal médico, se supo que el bebé se encontraba estable por lo que se lo trasladó al nosocomio local para confirmar su estado de salud".

La ambulancia y el personal de emergencias médicas llegaron al hogar de los padres unos diez minutos después del llamado, comprobaron que el pequeño había recuperado sus funciones vitales y lo derivaron al hospital para un control adecuado.

El caso ocurrió pasada la medianoche del viernes, pero se informó ayer en la capital rionegrina donde tiene su base el programa Río Negro Emergencias y se atienden las llamadas al número telefónico 911 desde cualquier punto de la provincia.

El personal del Comando de Emergencias 911 fue capacitado la semana pasada por profesionales de la Asociación de Guardavidas del Sur, que brindaron conocimientos en primeros auxilios y herramientas para abordar y resolver este tipo de situaciones.

"Traté de calmarme". "Hace poco tuvimos una capacitación en primeros auxilios y reanimación cardiopulmonar y puse esos conocimientos en acción, primero traté de calmarme para poder calmar al padre y le indiqué cómo hacer las compresiones y la respiración", explicó a Télam.

"Al ratito, cuando escuché el llanto del bebé, me volvió el alma al cuerpo", agregó la mujer policía, quien contó que es mamá de tres nenas y por eso se puso en el lugar de los papás que pedían ayuda.

"Lo importante es que los papás del bebé pudieron mantener la calma para hacer bien el trabajo de reanimación. Yo también soy madre y tenía que ayudarlo", completó Nancy, emocionada y al mismo tiempo halagada por la requisitoria de la prensa ante su acto de servicio.

La policía dijo que cuando atendió el llamado aquella noche "me di cuenta de la desesperación que tenían. Yo también soy madre y tenía que ayudarlo". Y dijo que en ese momento pensaba que tenía que lograr que el padre se calmara para que pudiera ayudar al bebé en esos segundos dramáticos.

Nancy contó que una vez que pasó el momento de mayor tensión, cuando cortó la comunicación comenzó a relatarle lo sucedido a sus compañeros. "Empecé a transpirar, me saqué la campera, de a poco empecé a caer de lo que había pasado. Pero estoy feliz de haber podido ayudar a esta familia".

Ayer Nancy recibió una llamada de Pablo, el padre de Joaquín, y antes de cortar la comunicación, el hombre le dio sus "infinitas gracias de corazón, un aprecio que se dará de por vida".

“Fue un flash y llamé al 911”

Pablo Mengarelli revivió el momento al confiar que “fue un flash y llamé al 911” y destacó la tarea desplegada por la cabo Nancy Melillán, que los tranquilizó mucho y que “estaba atenta a todos los detalles”, algo que le llamo la atención, en diálogo con el portal De Bariloche.
  Mengarelli es oriundo de la zona oeste del conurbano bonaerense y se radicó en Bariloche junto a su mujer, Mariela, hace ocho años. En esa ciudad nació la primera hija de la pareja, de cuatro años, que no se enteró del duro trance vivido por sus padres y su pequeño hermano hasta el día siguiente.
  El episodio tuvo lugar en los primeros minutos del viernes, en el departamento de la familia Mengarelli, en Ruiz Moreno al 100, de Bariloche.
  Joaquín, el bebé recién nacido, pasó un algo más de un día internado en un sanatorio privado luego de que sus padres lograran salvarle la vida.

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