Desde siempre, suelen ser los padres los que les enseñan a sus hijos. Sin embargo, en numerosas ocasiones, especialmente si los progenitores tienen la mente abierta, suele ser a la inversa. Y es por eso que en más de una ocasión, los chicos son quienes nos sorprenden y nos brindan lecciones de vida. Un ejemplo de esto sucedió en Estados Unidos, donde un niño de 9 años se transformó en noticia, más por si carga emocional que por su pragmatismo, y dio un ejemplo a los más grandes. Es que el niño puso a la venta uno de sus más preciados tesoros, su colección de figuritas de béisbol, por una noble causa: salvar la vida de un amigo.
Es que Brady Kahle, un niño de Springfield (Massachusetts), debió lidiar con una de esas noticias que nadie quiere escuchar y que por una cuestión de edad es mucho más difícil de digerir. Es que uno de sus mejores amigos, Landen Palatino (8 años), fue diagnosticado con glioblastoma, un cáncer cerebral.
Según informan medios locales, el mes pasado, el chico fue sometido a una cirugía cerebral para extirparle un tumor de cuarto grado. Antes esa tremenda noticia, Kahle tuvo claro que tenía que hacer algo para su amigo y no lo dudó ni un solo instante. “Mi amigo Landen tiene cáncer en el cerebro, así que voy a vender algunas figuritas para tratar de recaudar algo de dinero para él”, sostuvo el chico.
Para un chico una colección de figuritas de su deporte o de su personaje favorito es algo así como uno de sus tesoros más preciados. Ambos juegan al béisbol en la misma liga, aunque en divisiones distintas. Por eso desprenderse de ese trofeo no es fácil a esa edad aunque, según su madre, la idea partió del propio Brady y el chico no dudó en ningún momento. “Espero que cuando crezca sea como es hoy. Me ha hecho llorar, espero que recuerde esto para siempre y le tenga siempre en el corazón”, ha dicho su madre, Jessie Kahle, en los medios norteamericanos.
También está muy emocionada la madre del niño enfermo, Tina Palatino, que fueron juntas a la secundaria con la madre de Brady y su amistad se remonta a esos años. El ejemplo de Brady motivó también a la hermana del pequeño, de seis años, y que, por su cuenta, también está vendiendo pulseras para recaudar dinero para el tratamiento de Landen. Un ejemplo de solidaridad que, sin duda, conmueve por su sinceridad.