Amsterdam- Cuatro personas murieron y trece fueron heridas en Holanda cuando un auto atropelló a una multitud que miraba pasar a la reina Beatriz y a su familia durante un desfile. El propio atacante confesó su intención de embestir el vehículo que trasladaba a la familia real. La esposa del heredero al trono, la argentina Máxima Sorrequieta, se encontraba en el ómnibus junto a la reina.
En la primera versión oficial sobre el incidente en la ciudad de Apeldoorn, el procurador L. Goossens dijo que el hecho pareció ser deliberado, pero no un acto de terrorismo.
El conductor, que se encuentra en estado crítico en un hospital holandés, admitió que había planeado el ataque contra la reina Beatriz y su familia, según precisó la fiscalía.
Inmediatamente después del incidente, el sujeto de 38 años habría reconocido que su verdadero objetivo era la familia real.
El atacante atravesó con su coche las vallas de protección en un cruce de calles en el momento en que pasaba la familia real en un ómnibus sin techo. Se llevó por delante a personas que seguían los actos y terminó por estrellarse contra un monumento.
Fue trasladado con heridas graves a un hospital, donde fue intervenido y su estado es crítico, señaló la policía. Para las investigaciones en curso se movilizaron 250 agentes policiales.
La reina Beatriz canceló el desfile festivo organizado para esta tarde por el centenario del nacimiento de su madre, la reina Juliana, fallecida en 2004.
Entre los familiares que acompañaban a la reina en el momento del ataque estaban el heredero al trono, Guillermo Alejandro, y su mujer, Máxima. El hecho fue seguido en vivo por las cámaras que grababan las celebraciones.
Beatriz dijo encontrarse muy dolida por las víctimas y decidió cancelar el desfile. (DPA)