Un total de 27 bengalas detonadas fueron encontradas tras el incendio ocurrido
en el boliche porteño República Cromañón, el cual provocó 194 muertos el 30 de diciembre de 2004,
según el informe elaborado por bomberos de la Policía Federal que fue leído ayer en el juicio oral
que se realiza por el caso.
En la novena jornada del debate, el informe reveló también
que esas bengalas eran "coincidentes" con otros elementos pirotécnicos hallados en oficinas
administrativas del local del barrio porteño de Once cuando fue allanado por la Justicia.
La jornada de ayer comenzó con la lectura de los peritajes
realizados por los bomberos, mientras el gerenciador del boliche Omar Chabán escuchaba ansioso a la
espera de su declaración indagatoria, que se realizará recién la semana próxima.
Mientras se exhibían fotografías de bengalas, petardos,
candelas de 30 tiros y foguetas de tres, el estudio de los bomberos remarcó que "su uso estaba
prohibido en espacios cerrados y su venta prohibida a menores de 18 años".
Una mezcla letal. Los bomberos concluyeron que el incendio se produjo por el
contacto de las bengalas con materiales del techo, que eran espuma de poliuretano, guata y media
sombra, la cual colgaba a unos 60 centímetros de la loza.
Mientras los familiares miraban acongojados, una pantalla
exhibió un gráfico de cómo fue el desarrollo del fuego, que se inició en la parte superior central
del techo y fue bajando, afectando primero a quienes estaban en el entrepiso y luego al resto. Es
que los materiales desprendieron una combinación letal de gases, entre ellos monóxido de carbono y
cianuro de hidrógeno (20 veces más tóxico que el anterior).
Si bien el informe destacó que el sistema contra incendios
estaba en general en buenas condiciones —había tanques de agua e hidrantes
suficientes—, 15 matafuegos estaban despresurizados y ninguno tenía la tarjeta municipal de
control de carga.
Superpoblado. Respecto del tiempo de evacuación del local, los bomberos
entendieron que si la noche del recital de Callejeros hubiera habido 2 mil personas, tendrían que
haber salido en 2,32 minutos; 3 mil personas en 3,28 y 4 mil en 4,24.
Según testigos, la noche de la tragedia había en el lugar
alrededor de 3.500 personas, muchas de las cuales no pudieron salir porque casi todas las puertas
estaba cerradas, entre ellas la de emergencia, que tenía candado y alambres.
Algunas irregularidades mencionadas en el informe son que
en la planta baja había un cerramiento de madera con elementos combustibles en desuso en su
interior y otro similar, pero ubicado detrás de la cabina del disck jockey, en la planta alta.
También mencionaron como anomalía una puerta que comunicaba
el local con el hotel, lo cual estaba expresamente prohibido por la legislación vigente.
(Télam)