La llegada de agosto marca el comienzo del último tramo del invierno y una de las mejores oportunidades del año para arrancar con la huerta. Hay muchas opciones disponibles para sembrar durante el mes y comenzar a cosechar en primavera.
El invierno comienza a retirarse y ya se pueden proyectar las primeras cosechas de la primavera. Cuáles son y qué acciones tener en cuenta
Celina Mutti Lovera / La Capital
Trabajar la huerta permite producir verduras y hortalizas frescas y ahorrar dinero en cada temporada.
La llegada de agosto marca el comienzo del último tramo del invierno y una de las mejores oportunidades del año para arrancar con la huerta. Hay muchas opciones disponibles para sembrar durante el mes y comenzar a cosechar en primavera.
Entre las opciones hay varias verduras y hortalizas que pueden sembrarse en agosto y disfrutarse durante la primavera.
En caso de contar con una porción de jardín o un espacio en el balcón para sembrar en maceta, la producción de verduras no sólo aporta una alimentación saludable y frescura a l mesa sino que, además, permite ahorrar dinero a través de una práctica noble.
Teniendo en cuenta los calendarios de siembre del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta), hay diversas opciones de verduras y hortalizas que se pueden sembrar en agosto para cosechar en primavera.
Elegido por ser uno de los que más rápido se puede cosechar, el rabanito es ideal para quienes disponen de poco espacio: con apenas una maceta se puede producir sin inconvenientes.
Hay que estar atento a la cosecha del rabanito porque, en caso de dejarlo más tiempo del indicado, esta hortaliza pueden llegar a ahuecarse. Se estima que en un plazo de 30 a 60 días se completa el ciclo desde el sembrado hasta obtener un producto listo para su consumo.
La lechuga es una de las verduras más elegidas por quienes están comenzando sus primeros pasos en la huerta. Soporta distintos espacios y climas, aunque es preferible que esté a media sombra y con un suelo bien nutrido y drenado.
La siembra de la lechuga puede ser directa en bancales con una profundidad mínima de 30 centímetros (cm), en surcos de hasta 1 cm de profundidad, o a través de trasplante desde una bandeja germinadora, en donde las plántulas comenzarán a brotar luego de una semana. Las mismas podrán pasarse a tierra o a bancales luego de la aparición del segundo par de hojas verdaderas.
En caso de elegir el trasplante, cada plántula tendrá que estar separada de la otra a no menos de 15 cm. Es muy importante cuidar las raíces cuando se haga el movimiento de una superficie a la otra, además de que no se compriman y que la tierra cubra hasta las primeras hojas de la planta. En tanto, la cosecha se da en entre 45 y 70 días.
Con un suelo bien drenado y con buenos nutrientes, las habas se pueden sembrar y cultivar en macetas y bancales.
Las habas tienen que sembrarse a una profundidad de alrededor de 5 cm, con una separación de 20 cm entre sí. En caso de elegir una maceta para su cultivo, no se debe sembrar más de dos semillas por recipiente. El riego posterior a la siembra es fundamental, sin encharcar, y luego mantener la tierra húmeda hasta que la semilla germine.
En 3 o 4 meses, las habas podrán cosecharse y servirse directo desde la huerta. Para identificar cuándo es el momento correcto de finalizar el ciclo, es importante observar las vainas: deben estar hinchadas y llenas de semillas.
Otra verdura de hoja ideal para principiantes es la espinaca, fuente de numerosos nutrientes y que tiene en agosto la última ventana del año para desarrollar un cultivo óptimo ya que prefiere las bajas temperaturas.
Se puede sembrar directamente sobre tierra, a una profundidad no mayor a 1,5 cm, y se cosecha en unos 75 días para ciclos invernales y entre 40 y 45 días para ciclos primaverales. Para cosecharla, hay que esperar a que la planta tenga unas 5 o 6 hojas y se puede hacer de dos maneras: sacar las hojas externas y dejar el centro para que vuelvan a brotar hojas nuevas o extraer la planta entera para tener más volumen de producción.
Una de las hortalizas que más se puede aprovechar, tanto por sus múltiples nutrientes como por la posibilidad de no desperdiciar ninguna parte de la producción, es la remolacha.
Tanto las raíces como las hojas de la remolacha pueden comerse. Debe sembrarse de forma directa, en hileras separadas 40 cm entre sí y cuando el cultivo ya cuenta con entre 4 y 5 hojas, se deben eliminar las más pequeñas para dejar las más vigorosas.
La cosecha de la remolacha es de 70 a 90 días en primavera, extendiéndose a entre 90 y 110 días en otoño.
La zanahoria es un cultivo que puede sembrarse en cualquier momento del año, aunque hay que tener algunas consideraciones en cuenta.
Para que las semillas germinen, se necesita mucha humedad. Un buen tip es colocarlas entre dos hojas de un paño de rollo de cocina húmedo dos días antes de llevarlas a la tierra. Una vez que pase ese lapso, se deben sembrar en un recipiente que tenga 25 cm como mínimo, en surcos que no tengan más de 1 cm de profundidad, en donde se depositarán entre 4 a 5 semillas cada 2,5 cm.
Al momento de la aparición de la planta, se debe dejar una zanahoria cada 2,5 cm y remover las sobrantes. A medida que van creciendo, se debe repetir el proceso pero extender esa distancia a 8 cm entre cada planta. El ciclo de cosecha se completa en los 60 y 90 días.
La siembra del pimiento debe comenzar en almácigo (pueden ser pequeñas macetas de polietileno negro) entre julio y septiembre para poder trasplantar en un lapso de entre 40 y 60 días. El trasplante debe hacerse cuando ya se exhiba un desarrollo de 4 o 5 hojas y antes de que las raíces rodeen el interior de la maceta.
Se recomienda mantener una distancia de entre 30 y 40 cm entre plantas al momento de trasplantarlas y la cosecha se estima en unos 70 u 80 días posteriores al trasplante. Para ese momento, los frutos estarán verdes. En caso de quererlos rojos, se debe esperar algunos días más.
Con posibilidad de sembrar tanto en tierra como en maceta, la berenjena debe sembrarse entre julio y agosto. En caso de elegir la última opción, un recipiente de 30 litros es suficiente para una planta que desarrolla raíces que no se extienden a más de 45 cm hacia abajo.
En caso de plantar las semillas en pequeños recipientes para luego trasplantar, hay que esperar a que la planta tenga entre 4 y 6 hojas verdaderas.
Una vez que la planta empieza a desarrollarse en tierra, la cosecha podrá comenzar en entre 70 y 90 días, pudiéndose extender hasta la llegada de los primeros fríos del año próximo.
>> Leer más: Verde en invierno: 11 plantas de fáciles cuidados para adornar un departamento
Sembrar las especies correctas en la huerta durante el invierno hace que las plantas puedan desarrollarse tranquilamente y que la producción sea acorde al ciclo natural.
Tanto desde semilla como desde plantín, los ejemplares tienen que cumplir con cinco cuestiones indispensables para crecer fuertes y radiantes:


