Un tribunal de Río de Janeiro ordenó suspender nuevas tiradas del número de agosto de la edición
brasileña de Playboy después de la polémica por unas fotos en las que la actriz Carol Castro,
desnuda, aparece ataviada únicamente con un rosario.
Además de lanzar nuevas tiradas, Editora Abril, encargada de publicar la popular revista
erótica en Brasil, tampoco podrá realizar ediciones conmemorativas con las citadas fotografías.
Por último, el juez impide también el uso, en futuros ejemplares, de elementos religiosos,
según recoge el diario O Globo.
Las primeras reacciones ante las imágenes llegaron de la archidiócesis de San Pablo y de la
Liga Mundial Cristiana, que las describieron como "una falta de respeto por los católicos".
Posteriormente, la asociación religiosa Instituto Juventud por la Vida y un sacerdote
denunciaron por la vía judicial las instantáneas.
Uno de los abogados de los denunciantes, Ricardo Brajterman, explicó que las fotografías
"hieren los sentimientos de los fieles" y que la sentencia garantiza que eso no se produzca.
Mientras que Editora Abril dice no tener todavía "conocimiento de la decisión judicial", la
actriz Carol Castro, que se define como católica, ya ha pedido disculpas a través de su blog
personal.
"Pido disculpas si he ofendido a alguien. Obviamente no era mi intención lastimar o herir los
sentimientos de nadie".
Además, Castro ha querido aclarar que el objetivo de las fotografías era retratar a los
protagonistas de Doña Flor y sus dos maridos, obra de Jorge Amado. La escena de la polémica
representa, en efecto, a Doña Flor rezando con su rosario en la mano por la muerte de uno de sus
cónyuges.


























