El fuerte temporal de lluvia y granizo que afectó a La Rioja el fin de semana causó la muerte de otras dos personas, como consecuencia de la gran crecida de ríos y arroyos habitualmente de escaso caudal, con lo cual ya eran tres las víctimas fatales que arrojó el fenómeno meteorológico.
Rodrigo Quinteros, de 8 años, murió esta mañana cuando jugaba a la vera de un río del barrio La Sonámbula, una zona pobre de los suburbios de la capital, al caer al agua y aparentemente quedar enganchado en el fondo.
El niño cayó al agua y no volvió a la superficie, indicó el director de Seguridad de la policía de la provincia, Antonio Chumbita, quien precisó que aparentemente el pequeño se habría “atascado en un tacho” que estaba en el fondo del cauce.
La cantidad de agua que atraviesa la ciudad de La Rioja por un tajamar fue de tal envergadura que incluso levantó parte del pavimento de una obra que lleva adelante la municipalidad en el río.
La otra víctima fue identificada como Diego Emmanuel Olguín, de 19 años, quien fue arrastrado por la creciente mientras realizaba tareas rurales en una quebrada cercana al dique Los Sauces, a unos 15 kilómetros de esta Capital.
El cuerpo de Olguín fue encontrado ayer a la tarde por personal de la policía provincial y de Defensa Civil.
Olguín y otras tres personas fueron sorprendidos en la zona de los cerros por la creciente y mientras estos últimos pudieron ponerse a salvo, el joven fue arrastrado y encontrado muerto horas después.
El temporal que azotó a la provincia el sábado a la noche había arrojado un muerto, Enrique Nezman, de 33 años, además de heridos y daños materiales, como voladura de techos de viviendas precarias, caída de árboles y cables.
Por su parte, el intendente del departamento Felipe Varela, Hugo Páez, y otras dos personas quedaron atrapados en una camioneta, cuando intentaron cruzar el río Los Tambillos, muy correntoso debido al temporal, en la zona montañosa de Cuesta de Miranda, a 250 kilómetros de esta Capital.
Los tres debieron pasar la noche del sábado en la camioneta, que lograron varar en un sector del río y evitar así que fuera arrastrada, hasta que lograron ser rescatados por brigadistas.
Fuentes policiales advirtieron sobre la “suerte” que tuvieron el intendente y sus acompañantes porque “pudieron usar sus teléfonos celulares” en una zona montañosa donde muchas veces no se capta la señal y porque pudieron evitar que la camioneta fuera volcada por la fuerza de la corriente. (DyN)