Miles de creyentes de todo el mundo se reunieron en Belén para celebrar la Navidad en la ciudad en la que la tradición sitúa el nacimiento de Cristo.

Miles de creyentes de todo el mundo se reunieron en Belén para celebrar la Navidad en la ciudad en la que la tradición sitúa el nacimiento de Cristo.
Horas antes de la procesión anual desde Jerusalén la gente se había congregado ya en la Plaza de la Plaza del Pesebre, junto a la Iglesia de la Natividad.
A mediodía salieron desde Jerusalén la procesión dirigida por el patriarca latino, Fouad Twal, el máximo representante del Vaticano en Tierra Santa.
El convoy llegó por la tarde a la Iglesia de la Natividad, donde fue recibido por los fieles en medio de cantos de coros de todo el mundo que interpretarán villancicos. Posteriormente, Twal celebró la Misa de Gallo.
Los hoteles de la pequeña ciudad cisjordana, rodeada por un muro en casi toda su extensión, están llenos. Hasta fin de año Belén espera una cifra récord de hasta dos millones de visitantes.
La situación económica ha mejorado estos últimos años en Belén, pero sus habitantes siguen sufriendo por la ocupación israelí. Twal instó a Europa en su mensaje navideño a participar más activamente en el proceso de paz para Cercano Oriente.




