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Lo declaran inocente tras pasar 30 años en el corredor de la muerte

Otro caso de una persona detenida y sentenciada injustamente. Anthony Ray Hinton fue condenado por dos asesinatos en 1985. Ahora comprobaron que de su arma no partieron las balas

Domingo 05 de Abril de 2015

Un recluso en Alabama que pasó casi 30 años condenado a muerte quedó en libertad luego de que los fiscales concluyeron que no había suficiente evidencia para vincularlo con los asesinatos de 1985 por los que fue acusado.

   Anthony Ray Hinton tenía 29 años cuando fue arrestado por dos homicidios en 1985. Liberado a los 58 años y ya canoso, fue abrazado por sus hermanas, quienes dijeron: “Gracias, Jesús” mientras lo saludaban afuera de la cárcel del Condado Jefferson.

   El ex preso se secó las lágrimas frente a la puerta del penal y exclamó: “Para todos ustedes allí que están tomando fotos de mí, quiero que sepan que hay un Señor”. “Para todos los que dicen que creen en la justicia, este es el caso que demuestra que es cierto”, agregó Hinton.

   Entre quienes lo esperaron fuera de la cárcel también estaba el abogado de Hinton, Bryan Stevenson, director de Iniciativa Equal Justice de Alabama. “¡Qué maravilloso que la libertad regrese a la vida de este hombre”, dijo. “Fue condenado porque era pobre”.

   El caso de Hinton fue recogido en 1998 por la Iniciativa Equal Justice, que intentaron durante más de una década conseguir las balas para someterlas a una nueva prueba.

   Hinton había ganado un nuevo juicio el año pasado después que la Corte Suprema federal fallara que la defensa que recibió durante el juicio original fue inadecuada. Los fiscales pidieron el martes desestimar el caso después de que las nuevas pruebas de balística contradijeran los resultados de las realizadas hace tres decenios.

   Los expertos no pudieron probar que las balas encontradas en el lugar de los hechos fueron disparadas por un arma encontrada en casa de Hinton.

   “No debí estar 30 años en la galera de la muerte. Todo lo que tenían que hacer era someter el arma a pruebas”, dijo Hinton.

   El estado de Alabama no ofreció una disculpa de inmediato.

   “Cuando alguien piensa que es todopoderoso y que está por encima de la ley, no tiene que responderle a nadie. Pero tengo noticias para esas personas que me enviaron a la galera de la muerte: van a tener que responderle a Dios”, dijo Hinton. “No solamente me separaron de mi familia y de mis amigos. Tenían la intención de ejecutarme por algo que no hice”, agregó.

   Hinton fue arrestado en 1985 por la muerte de dos gerentes de restaurantes de comida rápida de Birmingham después de que una persona que sobrevivió a un robo en un tercer restaurante identificara a Hinton como el agresor.

   Expertos de la fiscalía dijeron en el juicio que las balas recuperadas en los tres lugares de los hechos fueron disparadas por un revólver Smith & Wesson calibre .38 encontrado en la casa de su madre. Hinton fue declarado culpable a pesar de tener una coartada: estaba trabajando en un almacén cerrado lejos del lugar del tercer robo. “Lo único que teníamos para vincularlo con los otros dos homicidios en Birmingham eran las balas, que se determinó fueron disparadas por el arma recuperada en su casa”, dijo el fiscal adjunto de distrito John R. Bowers, Jr. a la agencia noticiosa The Associated Press.

Débil defensa. La Corte Suprema falló el año pasado que Hinton tuvo una representación judicial “constitucionalmente deficiente” en el juicio porque su abogado defensor pensó equivocadamente que tenía solamente mil dólares para contratar a un experto en balística para refutar el caso del estado. El único experto que aceptó el caso por ese dinero batalló mucho en el interrogatorio de los fiscales, tanto que los jurados se burlaron de sus respuestas.

   El abogado Bryan Stevenson, director de Equal Justice, dijo que el caso es un “ejemplo clásico” de lo que anda mal en el sistema judicial. Afirmó que en el juicio hubo prejuicio racial y que Hinton, un afroamericano pobre, no tenía acceso a una mejor defensa.

   “Tenemos un sistema que no hace lo debido cuando lo debido es aparente. Los fiscales debían haber realizado esas pruebas hace años”, dijo Stevenson.

   “Cada día, cada mes, cada año que el Estado le robó, fue algo que no le puede devolver”, declaró Stevenson.
 

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