Al menos 23 personas han muerto como consecuencia de las fuertes lluvias que castigaron en los últimos días los empobrecidos estados del nordeste de Brasil, según dijo ayer Defensa Civil.
Mientras que en el estado de Pernambuco el número de víctimas por los deslizamientos de tierras fue mantenido en 10, las autoridades de Alagoas informaron ayer que hallaron 13 cuerpos de personas arrastradas por crecidas de los ríos y que buscan a otras 6 consideradas desaparecidas.
La Defensa Civil informó que el número de personas que tuvieron que abandonar sus viviendas en Alagoas por las inundaciones llegó a 53.123.
En el vecino estado de Pernambuco, en donde habían sido contabilizadas nueve víctimas por el fuerte temporal que castigó el estado entre la noche del jueves y la mañana del viernes, los bomberos hallaron el sábado el cuerpo de un joven de 19 años que estaba desaparecido tras haber caído a un río en la ciudad de Jaboatao dos Guararapes.
La mayoría de las víctimas en Pernambuco vivía en precarias viviendas en favelas de Recife, capital regional y mayor ciudad del nordeste brasileño, que fueron sepultadas por deslizamientos de tierras.
La mayor tragedia ocurrió en la noche del jueves en una barriada de la zona norte de Recife cuando un alud sepultó la vivienda en que estaba una pareja con sus hijas de 3, 5 y 12 años. Las lluvias han provocado daños en al menos 49 municipios de Pernambuco. (AP)



























