El Canal de Panamá suspendió ayer miércoles su operación de tránsito por primera vez en 21 años debido a las incesantes lluvias que afectan principalmente el noreste y zonas del Caribe del país y han dejado al menos ocho muertos y miles de evacuados.
Las autoridades informaron que se paralizó el cruce de barcos debido a los niveles “históricos” que excedieron la capacidad de los lagos Gatún y Alajuela, que abastecen al canal, y ante las corrientes del caudaloso río Chagres que desembocan en la vía.
“Estamos tomando las medidas para normalizar la operación de tránsito en las próximas horas”, dijo en un comunicado el vicepresidente ejecutivo de Operaciones de la Autoridad del Canal (ACP), Manuel Benítez.
La última vez que la vía debió suspender su operación fue durante la invasión de tropas estadounidenses que expulsó al ex dictador Manuel Noriega, el 20 de diciembre de 1989, informó a la AP la oficina de comunicación de la ACP.
El presidente Ricardo Martinelli destacó en rueda de prensa que es la primera vez que el canal se paraliza por razones meteorológicas desde su apertura en 1914.
“Dicen nuestros meteorólogos que nunca había llovido tanto en Panamá en los 73 años que se llevan récords y estadísticas (del clima)”, afirmó.
Un promedio de 36 barcos atraviesan diariamente el canal de 80 kilómetros de largo, que mueve cerca del 5% del comercio marítimo mundial y del que Estados Unidos es el principal usuario.
Como medida preventiva se han abierto las compuertas de las represas en ambos lagos para liberar el excedente de agua, según las autoridades.
La ACP informó que unas 50 personas de dos comunidades situadas a orillas del canal han sido evacuadas, e instó a lugareños de poblados ubicados en las riberas del Chagres a mantenerse en alerta.
Advirtió que las lluvias se extenderán las próximas horas.
El Sistema Nacional de Protección Civil declaró alerta máxima en la zona este del país luego de que el embalse Bayano en el río del mismo nombre excedió su capacidad y debió liberarse agua a través de las compuertas, obligando a la evacuación de 1.500 personas de decenas de comunidades inundadas.
Martinelli informó que se ha confirmado la muerte de al menos ocho personas a consecuencia del temporal. Entre las víctimas figuran dos niñas, las cuales zozobraron la víspera en un bote junto a una mujer que está desaparecida y a un hombre que sobrevivió al percance en la desembocadura del crecido río Cañazas en el poblado de Chepo, al sureste.
Los otros muertos se reportan en la provincia de Colón, al norte y en la región caribeña del país.
Las inundaciones cortaron la ruta hacia poblados de la selvática provincia de Darién, fronteriza con Colombia.
Las lluvias, que según los expertos son producto del fenómeno climatológico de la Niña que golpea también a Colombia y Venezuela, desbordaron además zonas al oeste de la capital y en Colón. (AP)