Los ministros de Energía de la Unión Europea (UE) se reunirán mañana martes en Bruselas en un encuentro extraordinario provocado por la alarma en torno a la central nuclear japonesa de Fukushima. Europa someterá a examen su red de seguridad en las instalaciones nucleares para evitar una posible catástrofe.
El debate en Europa promete ser más que áspero pues, según recordó hoy la comisaria de Cambio Climático de la UE, Connie Hedegaard, la energía nuclear, a pesar de accidentes puntuales, sigue siendo la más “limpia” en el sentido de que no produce emisiones de gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono (CO2), causantes del calentamiento global.
Al tiempo que el comisario de Energía del bloque comunitario, Günther Oettinger, lanzaba hoy la iniciativa en virtud de la gravedad de la situación en varias centrales nucleares japonas, la canciller germana, Angela Merkel, anunciaba que su país retrasará su programa para alargar la vida operativa de varias centrales y reactores germanos.
Merkel lanzó así un claro mensaje político a Europa, un continente con abundantes centrales nucleares, al anunciar que el proyecto de prolongar el funcionamiento de las centrales alemanas se retrasa tres meses para “analizar los protocolos de seguridad”.
Según datos de la UE, los países comunitarios con más centrales nucleares en funcionamiento son Francia (19 centrales), Alemania (12 centrales), Reino Unido (9), Suecia (7) y España (6).
“Se ha invitado a 27 ministros de Energía, a todos los responsables de los organismos nacionales de seguridad nuclear en la UE y a todos los operadores de plantas nucleares en Europa, así como a los principales fabricantes mundiales de material nuclear en Europa (en torno a 30)”, informó la Comisión Europea.
“Las consecuencias de lo ocurrido en Japón es totalmente imprevisible”, aseguró Oettinger, como argumentación de la necesidad de convocar esta cita urgente en Bruselas.
Por su parte, la vicepresidenta segunda del gobierno y ministra española de Economía, Elena Salgado, pidió a sus socios de la UE que no se dejen llevar por el “calor” del momento en la crisis nuclear japonesa, y les instó a realizar una evaluación más serena, sin extrapolar consecuencias a Europa.
“Creo que debemos siempre intentar tener una perspectiva más global y no la que se refiere a una cuestión concreta (...) en el caso de Japón. Por el momento las centrales están resistiendo gracias a las medidas de protección que se han puesto en marcha en las propias centrales. Vamos a desear que las cosas no vayan más allá”, comentó.
En ese sentido, solicitó a la UE que analice “con la suficiente distancia” los hechos de Japón y que no se extrapolen las situaciones.
“El debate de la seguridad en el tema nuclear siempre ha estado ahí y creo que esto lo que contribuye es a reforzarlo, pero no debiéramos tomar decisiones basándonos únicamente en una circunstancia concreta”, subrayó.
Está previsto que mañana martes Oettinger coordine la reunión extraordinaria sobre la crisis nuclear nipona en el marco de una reunión de ministros europeos de Medio Ambiente en Bruselas, cuya primera jornada se inició hoy.
“El objetivo de esta reunión ministerial es, sobre todo, recabar toda la información detallada que sea posible sobre los planes nacionales de contingencia en caso de emergencia nuclear (en Europa)”, aseguró hoy una portavoz de Bruselas.
“Tenemos 142 plantas nucleares en Europa, así que lo que de verdad importa no es la cifra, sino gestionar la seguridad de manera impecable”, comentó Connie Hedegaard.
Los ministros de Medio Ambiente de la UE comenzaron a examinar este lunes las eventuales conclusiones prácticas que podrían extraer Europa de la catástrofe en Japón.
Aunque la reunión de este lunes estaba convocada desde hace tiempo, se decidió incluir en la agenda la crisis de Japón, según confirmó el comisario de Medio Ambiente de la UE, Janez Potocnik.
En la UE la responsabilidad sobre la seguridad nuclear de las instalaciones atómicas es competencia exclusiva de los Estados miembro.
Cada socio comunitario, según datos de Bruselas, está facultado para extender los permisos operativos pertinentes a cada una de sus centrales nucleares para permitirles funcionar con plena garantía.
Por ello, son los Estados miembro del bloque los que redactan y controlan los programas de seguridad de las centrales, por ejemplo en materia de resistencia ante terremotos y otros fenómenos naturales.
Según datos de Bruselas, cualquier problema que se pudiera producir en las centrales nucleares niponas no tendrá impacto en territorio europeo. “En estos momentos el nivel de radiación en los Estados miembro es totalmente normal”, según comentó la portavoz del Ejecutivo de los 27 socios.