La nieve, el hielo y el frío arruinaron la Nochebuena a miles de alemanes que quedaron varados en carreteras, estaciones de tren o aeropuertos en un día de máximo desplazamiento.

La nieve, el hielo y el frío arruinaron la Nochebuena a miles de alemanes que quedaron varados en carreteras, estaciones de tren o aeropuertos en un día de máximo desplazamiento.
Numerosos tramos ferroviarios quedaron bloqueados por la nieve o el hielo, mientras que muchas autopistas eran auténticas pistas de patinaje en las que los automóviles resbalaban sufriendo accidentes que dejaron varios muertos y heridos en casi toda la geografía del país.
El aeropuerto más afectado, el de Düsseldorf, pudo retomar al mediodía su actividad después de permanecer cerrado varias horas ante la intensidad de las nevadas de las últimas horas.
Sin embargo, continuamente se anularon nuevos vuelos y casi todos los aterrizajes y despegues previstos se están llevando a cabo con retraso.
Hasta primera hora de la tarde se habían cancelado 65 de los 335 vuelos previstos. Unos 30.000 pasajeros pretendían aterrizar o despegar en ese aeropuerto, ubicado en el estado federado de Renania del Norte-Westfalia, en el oeste de Alemania.
Por el contrario, en el aeropuerto mayor de Alemania y uno de los principales de Europa, el de Fráncfort, el tráfico era casi normal después de varios días de caos. Aunque los retrasos fueron frecuentes, sólo hubo 17 anulaciones.
Mientras tanto, la situación en las carreteras y vías ferroviarias fue muy difícil durante todo el día y en todo el país, especialmente en el noroeste.
Cientos de trenes de la compañía Deutsche Bahn sufrieron retrasos desde primera hora de la mañana. El tráfico ferroviario tuvo que bloquearse durante horas entre Hamburgo y Hannover debido al desprendimiento de árboles sobre las vías.
Los trenes que hacían esa ruta fueron desviados, por lo que el tráfico norte-sur se está haciendo muy complicado.
La noche del jueves, la línea Hannover-Berlín, una de las más importantes del país al unir el este y el oeste, había sido cancelada por el abundante nieve que havía en los rieles.
Cinco trenes de alta velocidad con unos 725 pasajeros quedaron varados por ese tema. Los afectados tuvieron que esperar horas hasta ser remolcados y subir más tarde a trenes regionales que los llevaran a su destino a través de Hamburgo, en el norte, o Leipzig, en el este.
A la mañana se restableció la actividad en dirección oeste, aunque con varias dificultades. Sin embargo, pocas horas después empezó otra vez a nevar intensamente y el tramo volvió a quedar impedido.
Por otra parte, la carretera Berlín-Hamburgo tuvo que ser cortada al tránsito durante horas debido a los accidentes, mientras que en la autopista que une la capital alemana y Múnich se produjo una grave colisión en cadena que dejó un muerto y varios heridos.
En el estado federado de Baja Sajonia la situación es extremadamente complicada. Miles de conductores están varados en las carreteras y apenas avanzan unos pocos kilómetros por hora.
También los servicios postales, tan importante en estos días, sufren demoras e incluso no están imposibilitados en algunas zonas.
“Nuestros empleados están en todos los lugares accesibles a las personas”, justificó un portavoz de los correos alemanes Deutsche Post, que adelantó que miles de regalos no podrán llegar esta noche.
Como si todo eso fuera poco, miles de personas del estado federado de Sajonia-Anhalt, en el este de Alemania, se quedaron sin electricidad desde anoche. Según portavoces policiales, al menos 80 localidades de esa región resultaron afectadas y la compañía responsable, Avacon, aún no puede decir cuándo terminará el apagón.
Lo peor es que las noticias de los servicios meteorológicos no son nada alentadoras. La situación empeorará en las próximas horas y la nieve seguirá cayendo hasta el domingo, cuando se esperan temperaturas de 20 grados bajo cero en algunas regiones. A partir del lunes llegarán las lluvias.
Por ello piden máxima precaución a todos los conductores y posponer los viajes que no sean estrictamente necesarios.




