Nunca fue una supermodelo al uso. Con fama de rebelde, a Kate Moss se le atribuyen excesos con las drogas y el alcohol, aunque quizá sea gracias a ese historial poco común en el mundo de la moda que a pesar del paso del tiempo siga siendo un icono del estilo. El jueves, la top model británica cumple 40 años.
El sector celebra el redondo cumpleaños de una de sus figuras más queridas y polémicas con exposiciones, mientras la propia Moss sigue fiel a su reputación de “enfant terrible”. El pasado diciembre, fue la protagonista de la edición de “Playboy” posando desnuda con una máscara de conejita. Según la prensa británica, su fiesta de cumpleaños también se inspira en el mismo animal.
































