Información Gral

Identifican en Uruguay el fósil de un gigantesco roedor

Paleontólogos uruguayos reportaron la identificación de fósiles de una nueva especie de roedor, que sería el mayor del mundo, con unos mil kilogramos de peso.

Jueves 17 de Enero de 2008

Paleontólogos uruguayos reportaron la identificación de fósiles de una nueva especie de roedor, que sería el mayor del mundo, con unos mil kilogramos de peso.
  El enorme animal habría vivido en bosques cercanos a zonas de agua dulce hace unos cuatro millones de años en la costa oeste uruguaya.
  Las investigaciones realizadas cráneo del animal, que fue hallado hace dos décadas por un paleontólogo aficionado, revelaron que pesaba el doble que el mayor roedor antiguo conocido, explicó ayer Ernesto Blanco, un científico de 36 años que participó en el estudio.
  Antes de que los investigadores concluyeran que se trataba de una nueva especie, los restos del roedor habían quedado olvidados unos 20 años en un museo, luego de que el paleontólogo aficionado Sergio Viera los descubriera en un trozo de sedimento que se había desprendido de una playa de Colonia, 177 kilómetros al oeste de Montevideo.
  “Es una nueva especie y no cabe duda de que era muy grande. Por el tamaño podría ser como un hipopótamo, pero el aspecto sería similar a un carpincho que vive en las selvas de Sudamérica”, comentó Blanco.
  El carpincho es un roedor que pasa gran parte de su tiempo en el agua, mide hasta un metro y medio de largo y su piel se usa en la industria peletera.

En honor a Artigas. Hace apenas unos años los científicos comenzaron a pensar que se trataba de una nueva especie, bautizada Josephoartigasia monesi, en homenaje al prócer uruguayo José Artigas y al paleontólogo uruguayo Alvaro Mones.
  En el Uruguay ya se habían encontrado otros fósiles de animales emparentados al cráneo ahora en estudio. Pero, se indicó que no eran de la misma especie y se cree que habría vivido entre 2 y 4 millones de años. 

Una pieza de valor para nuevos estudios

El científico Andrés Rinderknecht, uno de los descubridores del fósil de roedor, junto al estudioso Ernesto Blanco, destacó que el cráneo permitirá obtener “un montón de información que no podríamos extraer de otros fragmentos de hueso”.
   También señaló que ahora podrían emprender estudios químicos de los dientes para saber qué tipo de alimentación tenía el animal, o tomografías para conocer cómo era la estructura del cerebro.
  Se cree que comía plantas acuáticas y frutos, ya que sus dientes eran tan pequeños que impedían seguramente al animal masticar bien la comida.
  También dijo que “otro paso será reconstruir, con técnicas forenses y en un modelo, el aspecto que habría tenido el animal antecesor de los modernos carpinchos que tenía el tamaño de un gran hipopótamo”.
“Apenas tenía enemigos naturales, si acaso algunas especies de aves de un tamaño mayor al de los ñandúes o las avestruces y algunos marsupiales dotados de enormes colmillos”, señaló.
Compartía la tierra con felinos y aves predadoras gigantes que no volaban pero alcanzaban velocidades de vértigo, y de las que el roedor tenía, tal vez, que proteger a sus crías.
En la actualidad el mayor roedor es el carpincho, que puede alcanzar los 90 kilos. (Télam y Reuters)

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario