No importa el lugar, ni el contexto como tampoco las condiciones. Jugar al fútbol no reconoce limitaciones en ninguna parte del mundo. La pelota y los arcos pueden improvisarse o fabricarse de diferentes formas. Sólo se trata de personas dispuestas a practicar el mejor juego recreativo. Pero en ese contexto se producen hechos inéditos. Como el que ocurrió Shabwa, Yemen, durante un partido callejero entre jóvenes que trascendió las fronteras y cuyo video llegó a los medios de comunicación tras viralizarse en las redes sociales. ¿El motivo? Es un que un soldado actúa como árbitro disparando un fusil Kaláshnikov AK-47 a manera de silbato para impartir justicia.






















