Los enfermeros a cargo del cuidado de Diego Armando Maradona declararon en la justicia. En el marco de la causa que se sigue para esclarecer la muerte del crack de la selección nacional, Ricardo Omar Almirón y Dahiana Gisella Madrid dieron detalles de la labor que llevaron adelante minutos antes del deceso del Diez.
Tras el impacto que tuvieron sus dichos, que dejaron en claro que que ¡internación domiciliaria de Maradona fue “deficiente”. Gianinna Maradona expresó su indignación y dolor en las redes sociales. “¿Cómo ellos viven y vos no? ¿Cómo ellos pueden disfrutar de sus hijos y vos ya no? ¿Por qué sus hijos el domingo pueden saludarlos y nosotros a vos ya no? Tantas cosas que no tienen explicación”, posteó en Instagram junto a una foto en compañía de su papá cuando era niña.
“Leí las declaraciones y estoy sacada, siento impotencia, bronca y odio ser tan respetuosa y no haberles escupido la cara a todos”, confesó la hija del futbolista. Gianinna ha sido quien del entorno de Maradona se ha manifestado con mayor enjundia sobre las circunstancias que rodearon a la muerte de su padre y a disparado munición gruesa contra los responsable de cuidar al astro del fútbol mundial.
La hija menor de Claudia Villafañe admitió que la inminente declaración indagatoria del médico y amigo de su padre, Leopoldo Luque, le causa una profunda angustia. “El 28 duérmanme, no estoy lista”, escribió en las redes sociales en relación a la fecha en la que el neurocirujano dará su versión de los hechos ante la Justicia.
El relato de la enfermera
Dahiana Gisela Madrid, enfermera a cargo de los cuidados del Diez, declaró que el 13 de noviembre, primer día que fue a trabajar a la casa del barrio San Andrés, fue la primera y "única vez" que pudo tener contacto personal con Maradona, tomarle los signos vitales y bañarlo, pero que ya el día 16, cuando fue por segunda vez, el propio paciente la echó e incluso amenazó con tirarle "por la cabeza" un "cargador de celular".
Por esa razón, Madrid explicó que nunca entraba a la habitación del por entonces DT de Gimnasia y que la mayoría del tiempo estaba "afuera, debajo de las plantas" o "sentada en el living" sin hacer ruido.
"Me habían dicho que nosotros los enfermeros estábamos para dar la medicación en tiempo y forma para que el paciente no se automedique, que no era necesario que se controle", afirmó la imputada ante los fiscales Cosme Iribarren y Patricio Ferrari, que fueron los dos miembros del equipo fiscal que ayer la indagaron por el delito de "homicidio simple con dolo eventual".
Las cosas cambiaron tres días después, cuando fue por segunda vez, y el propio paciente la habría amenazado con tirarle un cargador de celular por la cabeza. “Me habían dicho que nosotros los enfermeros estábamos para dar la medicación en tiempo y forma para que el paciente no se automedique, que no era necesario que se controle”, manifestó ante los fiscales Cosme Iribarren y Patricio Ferrari.
Los cuidados para un paciente cardíaco
Tal como había declarado el otro enfermero imputado, Ricardo Omar Almirón, a cargo del turno noche, ella remarcó que nadie le había informado los antecedentes médicos que tenía el exfutbolista. “Las patologías que tenía el paciente me enteré después. Cuando llegué al domicilio pregunté si teníamos una epicrisis y me dijeron que no”, informó.
En ese sentido, añadió: “Si vos sos un paciente cardíaco, sabés que sos una bomba de tiempo, pero no había ningún acondicionamiento para la patología del paciente. Lo único que había era control de signos vitales. Un termómetro y un saturómetro”. Es decir que no había desfibrilador ni tubo de oxígeno, como así tampoco un monitor cardíaco.
Por otra parte se refirió a dos hechos cruciales. Uno ocurrió el 18 de noviembre cuando Maradona se cayó y ella recomendó llevarlo para que le realicen una tomografía. Sin embargo, sostiene que Maxi Pomargo habló por teléfono con alguien que recomendó no hacerlo para que no transcienda en los medios.
El otro día clave es el 25 de noviembre, fecha en la que murió el astro. Madrid reconoció que nunca entró a la habitación, pero que creía que el paciente se había levantado para orinar. Además, aseguró que la psiquiatra Agustina Cosachov hizo mal las maniobras para reanimarlo y eso la llevó a continuar ella con el RCP.