El japonés Osamu Shimomura y los estadounidenses Martin Chalfie y Roger Tsien ganaron ayer el premio Nobel de química 2008 por el descubrimiento y desarrollo de una herramienta clave usada en la investigación de procesos biológicos, informó la Real Academia Sueca de Ciencias en Estocolmo.
El premio fue concedido por "el descubrimiento y desarrollo de la proteína fluorescente verde (GFP, según sus siglas en inglés)", que fue aislada de una medusa y posteriormente fue aprovechada para "ver procesos que previamente eran invisibles, como el desarrollo de neuronas en el cerebro o cómo se diseminan las células cancerosas", según la Academia.
Esta marcación inocua se convirtió en una herramienta estándar en la biología, de la que derivaron cientos de miles de resultados.
El descubrimiento representó un enorme salto para los investigadores, similar al logrado en el siglo XVII con el descubrimiento del microscopio, que permitió el estudio de bacterias y células sanguíneas, entre muchas otras aplicaciones. Anders Liljas, miembro de la Academia Nobel y profesor de biofísica molecular de la Universidad de Lund, dijo a la radio sueca que el descubrimiento era uno de "importancia sin igual" que permitió a los investigadores seguir una proteína o monitorear procesos en células individuales. La proteína fluorescente verde fue observada por primera vez en la medusa Aequorea victoria en 1962.
Los tres investigadores, que trabajan en Estados Unidos, comparten en partes iguales el premio de diez millones de coronas (1,40 millón de dólares/1,03 millón de euros).
Shimomura, nacido en la ciudad de Kyoto en 1928, es profesor emérito del Laboratorio de Biología Marina (MBL) en Woods Hole, estado norteamericano de Maryland.
Luz verde al Nobel. El aisló y describió por primera vez la GFP de la medusa, que es arrastrada por la corriente frente a las costas occidentales de América del Norte y descubrió que la proteína, al recibir radiación ultravioleta, emite luz verde.
Desde 1980 hasta que logró la jubilación en 2001, Osamu Shimomura, quien mantuvo su ciudadanía japonesa, trabajó en el Laboratorio de Biología Marina en Woods Hole, en el estado de Massachusetts.
Chalfie, quien trabaja como profesor de ciencias biológicas en la Universidad de Columbia, en Nueva York, "demostró el valor de la GFP como una identificación genética luminosa para variados fenómenos biológicos". Fue el primero que logró introducir la sustancia en otros organismos, en los que la proteína también emitió la fluorescencia. "Roger Tsien extendió la paleta de colores más allá del verde, permitiendo a los investigadores darles a las proteínas y células diferentes colores". (DPA)