Un gusano supuestamente hallado en la ensalada de un comensal durante una cena ofrecida al presidente alemán, Christian Wulff, ha causado una auténtica revolución en Rusia, donde las autoridades investigan ahora si se se trata de un fallo en la seguridad o incluso de una conspiración.
El inesperado “manjar” apareció en la ensalada que se sirvió al gobernador de Twer, Dmitri Selenin, quien fotografió su plato y publicó el desliz culinario en la red social Twitter.
Entre los círculos de la delegación alemana se rumorea que sencillamente la ensalada se lavó mal. Pero el portavoz del Kremlin Viktor Chrekov ha anunciado la apertura de una investigación “a pesar de lo absurdo de la situación”.“Dudo que el sistema de seguridad fallase”, afirmó Chrekov.
Los servicios de seguridad del gobierno ruso han llegado incluso a poner en duda la autenticidad de las fotos publicadas en Internet. Los expertos apuntan que ni el mantel ni el resto del escenario que aparece en la foto se corresponden con el de la sala Alexander, en la que se celebró el banquete.
Chrekov apuntó además que semejante actitud no corresponde a un funcionario público. “Cuando algo no está bien, habría que advertir con tranquilidad al personal y ya está”, dijo el portavoz.
El gobernador de Twer -cuyo puesto podría incluso peligrar- asegura sin embargo que sólo intentó tomarse la situación con humor. Llegó a escribir en Twitter que el gusano es una muestra de la frescura de los alimentos biológicos que se sirvieron en la cena.
El comentario no ha sentado nada bien en Moscú y uno de los consejeros del presidente Dmitri Medvedev ha insinuado que Selenin podría verse obligado a dimitir. Su actitud ha sido “irresponsable y estúpida”, apunta el asesor de Medvedev.
La decisión final sobre el futuro de Selenin, cuya ciudad está hermanada con la alemana de Osnabrück, dependerá en último caso de los resultados de la investigación.






























