Un preceptor de 35 años quien en las primeras horas de 2011 se fugó con una alumna de 15, con quien habría iniciado una relación en un colegio secundario de Villa Dolores, fue apresado en la tarde de ayer por la policía en la zona sur de Córdoba.
Un vocero policial reveló que en el marco de la orden impartida por Sergio Cuello, fiscal de feria de Villa Dolores, la policía detuvo cerca de la localidad de Achiras, una zona serrana ubicada casi en el límite con la vecina provincia de San Luis, al preceptor, identificado como Javier Díaz, imputado ahora por rapto impropio y estupro, delito éste que implica abuso sexual con aprovechamiento de la situación de inmadurez de la víctima.
Las actuaciones policiales y judiciales se iniciaron cuando un hombre se presentó en la comisaría de Villa Dolores para denunciar que en las primeras horas del 1º de enero su hija había escapado con rumbo desconocido.
La chica, tras simular que se había ido a dormir, se escapó alrededor de las 3 de la madrugada.
La policía montó un amplio operativo que abarcó prácticamente todo el territorio provincial para hallar a la chica y al preceptor, que es casado y tiene dos hijos.
La relación se habría iniciado en 2008 en la escuela normal Vélez Sársfield de Villa Dolores y fue advertida por hermanas de la adolescente, cuando un año después el preceptor comenzó a hacerle regalos, incluyendo una cadenita y un costoso celular.
En ese tiempo, la chica admitió que “salía” con el preceptor pero prometió terminar la relación y no volver a verlo, según relató Paola, su hermana mayor.
La aventura terminó en la tarde de ayer cuando efectivos policiales detectaron en la zona suroeste de la provincia, a unos 280 kilómetros de la ciudad de Córdoba, el automóvil Fiat Duna en el que se movilizaban el preceptor y la jovencita.
El vocero policial anticipó que la chica será reintegrada a la casa del padre, que vive en la pequeña localidad de Las Tapias, cerca de Villa Dolores, en tanto que Díaz quedará a disposición del fiscal actuante en los tribunales de esa ciudad del oeste cordobés.
La familia de la niña había realizado pegatinas de afiches y cadenas de oraciones rogando por la aparición de la menor.
El hombre pertenece a una conocida familia de docentes de esta ciudad, y fue preceptor la niña en 2009, cuando ésta cursaba el segundo año de la secundaria.



































