Río de Janeiro.- Rio de Janeiro se quedó sin metro poco antes de una multitudinaria misa en Copacabana, con miles de peregrinos varados en medio de un tránsito caótico, al día siguiente de fallas en la seguridad del Papa Francisco que permitieron a multitudes cercar su automóvil en su llegada a esta ciudad.
El inconveniente en el metro, provocado por un problema eléctrico, dejó a miles de jóvenes varados durante más de dos horas, con peregrinos que intentaban en vano encontrar un taxi libre o sitio en un autobús para llegar a la celebre playa de Copacabana.
De todas formas, 560.000 fieles asistieron a la misa del arzobispo de Rio, Orani Tempesta, con la que se inauguró oficialmente la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), según el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi.
La policía estimó la asistencia en unas 400.000 personas.
La llegada del Papa a Rio en un coche que quedó atrapado tres veces durante varios minutos en el tránsito, mientras una multitud en delirio le tiraba regalos por la ventanilla y hasta lo tocaba para desesperación de sus guardaespaldas, generó dudas sobre el operativo de seguridad.
Las autoridades admiten errores de comunicación entre diferentes organismos, y la alcaldía de Rio dijo que el conductor del automóvil se equivocó en el recorrido.
La secretaría de Seguridad para Grandes Eventos -dependiente del ministerio de Defensa- sostuvo que el propio Papa pidió al chofer disminuir la velocidad para saludar a la gente.
“No hay que dramatizar lo que sucedió. Todo salió bien, nadie fue allí para hacer daño al Papa”, indicó Lombardi.
El Papa argentino, que defiende una Iglesia cercana a los pobres, está empeñado en tener contacto con el pueblo, y en un trayecto posterior por el centro de la ciudad en un papamóvil semidescubierto alzó a varios niños, estrechó manos y no perdió la sonrisa ni la calma.
“Gracias. Gracias. Gracias a ustedes y a las autoridades por haberme dispensado una acogida tan cálida en tierra carioca”, dijo en otro mensaje en Twitter.
“La visita del Papa a Brasil tiene un significado especial porque en Latinoamérica vive el 49% de los católicos, entonces lógicamente este continente es de importancia para la Iglesia católica actual”, comentó Iván Esperança Rocha, historiador y especialista en religiones de la Universidad estatal de San Pablo. (NA)