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El Papa pidió a los gobernantes que sean solidarios con Latinoamérica

Benedicto XVI pidió ayer a los gobernantes solidaridad efectiva a los damnificados del terremoto y la epidemia de cólera en Haití y no se olviden de los que en Colombia, Venezuela, Guatemala y Costa Rica han sido afectados por calamidades naturales.

Domingo 26 de Diciembre de 2010

El papa Benedicto XVI pidió ayer a los gobernantes que presten solidaridad efectiva a los damnificados del terremoto y la epidemia de cólera en Haití y no se olviden de los que en Colombia, Venezuela, Guatemala y Costa Rica han sido afectados por recientes calamidades naturales.
  Ante miles de personas que llegaron hasta la plaza San Pedro, en un día lluvioso, el pontífice pronunció el tradicional mensaje Urbi et Orbi (a Roma y el mundo), en que también hizo votos para que se impulse el diálogo entre Nicaragua y Costa Rica.
  Pidió solidaridad en favor de “los que todavía sufren por las consecuencias del terremoto devastador y la reciente epidemia de cólera en Haití. Y que tampoco se olvide a los que en Colombia y en Venezuela, como también en Guatemala y Costa Rica, han sido afectados por recientes calamidades naturales”, afirmó.
  Benedicto exhortó a los que viven en los lugares más agitados del mundo a derivar esperanzas del “mensaje reconfortante” de la Navidad. Esos lugares abarcan desde Afganistán hasta la volátil península coreana e incluso la Tierra Santa donde nació Jesús, además de China.
  Las tensiones se han exacerbado de nuevo entre la Santa Sede y Pekín debido al desafío de China a la autoridad papal para el nombramiento de obispos.
  Benedicto exhortó a los católicos en China a que afronten con valor las restricciones a las libertades religiosa y de conciencia en ese país.
  “Que la celebración del nacimiento del Redentor refuerce el espíritu de fe, paciencia y fortaleza en los fieles de la Iglesia en la China continental, para que no se desanimen por las limitaciones a su libertad de religión y conciencia y, perseverando en la fidelidad a Cristo y a su Iglesia, mantengan viva la llama de la esperanza”, dijo el Papa ante los fieles.
  El Pontífice también dijo tener la esperanza de que la Navidad ayude a inspirar respeto por los derechos humanos en Afganistán y Pakistán y “favorezca la reconciliación en la península coreana”.
  Benedicto XVII se ha referido en múltiples oportunidades al sufrimiento de los cristianos en Irak, muchos de los cuales han abandonado el país huyendo de la persecución y la violencia, incluyendo un ataque contra una basílica cristiana durante una misa.
  El Papa rezó para que la Navidad “alivie el dolor y conforte en las pruebas a las queridas comunidades cristianas en Irak y en todo el Medio Oriente”.
  “Que la luz de la Navidad resplandezca de nuevo en aquella Tierra donde Jesús ha nacido e inspire a israelitas y palestinos a buscar una convivencia justa y pacífica”, dijo Benedicto XVI.
  En Belén, esta vez se ha celebrado la Navidad más alegre en años. Más de 100.000 peregrinos visitaron la ciudad desde Nochebuena, casi el doble que el año pasado, dijeron funcionarios militares de Israel, quienes señalaron que se trató del mayor número de visitantes en una década. Pidieron no ser identificados por no estar autorizados a hablar con la prensa.
  En cambio, la Navidad de los cristianos en Bagdad fue más sombría, ante los repetidos actos violentos perpetrados por milicianos en su contra, con la intención de expulsarlos del país. El arzobispo Matti Shaba Matuka dijo que tiene la esperanza de que los cristianos iraquíes no huyan del país.

Inusual seguridad. La policía redobló las medidas de seguridad en el Vaticano y en Roma, un día después del envío de dos paquetes bomba a las embajadas de Chile y Suiza en la capital italiana. Anarquistas se adjudicaron los ataques, que dejaron un herido en cada sede diplomática.
  La guardia vaticana también estuvo más atenta tras dos años en los que se produjeron violaciones a la seguridad por parte de una misma mujer, Susanna Maiolo.
  El año pasado la mujer, que tiene un historial de crisis mentales, saltó por encima de una barricada e hizo que el Papa cayera al piso.
  El grupo que se atribuye responsabilidad por el ataque del jueves en Italia, la Federación informal anarquista (FAI), ganó notoriedad el 2003 cuando envió una paquete bomba antes de Navidad a Romano Prodi, ex primer ministro de Italia y jefe de la Comisión Europea en ese momento. l (AP, Reuters y DPA)

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