Pasado mañana, en coincidencia con el solsticio de verano, se producirá un eclipse total de Luna, fenómeno cósmico que se reitera después de casi tres años en los que sólo hubo eclipses parciales.
A diferencia del anterior eclipse total de Luna, que se produjo el 20 de febrero de 2008 y que pudo observarse en el país en todo su desarrollo por encima del horizonte, en esta oportunidad solo será visible en su primera fase.
Durante el eclipse, la Luna no se borra, ya que la luz refractada por la atmósfera la muestra con un característico color rojizo brillante.
Sin embargo, los expertos sostienen que el eclipse de este martes probablemente sea más oscuro que otros anteriores, pues en la atmósfera aún perduran los efectos de la reciente erupción del volcán del monte Merapi, en Indonesia, lo que influirá para que la Luna eclipsada adopte tonos marrones.
En la Argentina podrá apreciarse el primer contacto con la penumbra el 21 a las 2.29 hora local; una hora más tarde, el primer contacto con la sombra, y a las 4.40, el inicio de la totalidad.
Pero el centro del eclipse (5.17), el fin de la totalidad (5.53), el último contacto con la sombra (7.01) y el último contacto con la penumbra (8.04), no serán visibles debido a que a esa hora la Luna habrá desaparecido del horizonte local.
Un eclipse lunar sucede cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, es decir, cuando la Luna entra en la zona de sombra de la Tierra, lo que sólo puede ocurrir en la fase de Luna llena. l



































