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Dos recién nacidas sufrieron serias quemaduras en una clínica de Famaillá

Las niñas están internadas en salas de cuidados intermedios de la Maternidad Nuestra Señora de las Mercedes y en un sanatorio privado de la ciudad de Tucumán

Sábado 25 de Julio de 2015

Dos niñas de seis días de vida permanecen internadas con quemaduras de segundo y tercer grado que sufrieron en una clínica de la ciudad tucumana de Famaillá, donde fueron ubicadas cerca de un caloventor minutos después de nacer porque el centro de salud no tenía calefacción.

Las niñas están internadas en salas de cuidados intermedios de la Maternidad Nuestra Señora de las Mercedes y en un sanatorio privado de la ciudad de Tucumán, mientras se inició una causa judicial para determinar responsabilidades y familiares realizaron una marcha en Faimallá en reclamo de "justicia".

Las dos niñas nacieron en la Clínica Famaillá ubicada en Sarmiento 155 de esa ciudad con dos horas de diferencia.

Una de ellas, con quemaduras de tercer grado, está sedada y tiene las manos vendadas, mientras que la otra padece lesiones en la cara y al parecer uno de sus ojos fue afectado por el exceso de calor.

La tía de una de las niñas, que se identificó como Paola López, dijo en declaraciones al diario La Gaceta de Tucumán: "No sabemos si va a sufrir secuelas. Por ahora, los médicos nos dijeron que quizás tengan que considerar cirugía reconstructiva" de la mano.

Daniel Amado, jefe de Neonatología de la maternidad donde está internada la niña, afirmó que la bebé está estable y recibe analgésicos, y advirtió que aún no se puede determinar si tendrá secuelas por las quemaduras.

La otra niña tiene quemaduras en la cara, alrededor de la boca, y podría tener uno de los ojos afectado.

El padre de la primera beba, que se identificó como Matías, dijo querer "saber qué pasó, porque nadie se hace cargo de lo que pasó, porque hay una niña sufriendo por negligencia médica".

"Vamos a iniciar acciones legales en contra de la Clínica Famaillá y del pediatra que quemó a mi hijita", manifestó.

Familiares de las niñas manifestaron que médicos que las atendieron dijeron que "así nacen los bebés", advirtieron que quizás las lesiones se provocaron ellas mismas con el roce de la ropa, y les preguntaron si se habían realizado análisis para determinar la presencia de sífilis.

Naira nació el lunes a las 17 y que cuando la sacaron de la sala de controles envuelta en las mantas, su abuela se dio cuenta de que tenía quemaduras en las manos. "Cuando le entregan la bebé a mi suegra ella ve que las manos estaban rojas e hinchadas con ampollas. Cuando pregunta, al principio nadie quería decirle nada, pero después se enteró que había sido por el caloventor que estaba en la misma camilla en donde la habían cambiado, en la sala que está al lado del quirófano", explicó Carla López, de 29 años, la madre de la niña.

Su cesárea había sido programado con tiempo, pese a que ella le había manifestado a su ginecólogo la intención de tener un parto natural. "Me dijo que no iba a poder porque ya tenía una cesárea previa de mi hija que tiene 6 años", contó la mujer. Ese lunes estaba helado y, según cuenta Carla, no había calefacción en el quirófano ni en las salas. "Por eso prendieron el caloventor donde cambiaban a los bebés".

A la mañana siguiente, el martes, el padre de Naira, Matías Pérez, llevó a Nadia al hospital de Famaillá para que le aplicaran las vacunas porque la clínica no las daba. "Mi marido pidió que la revisara una pediatra. Cuando la vio ahí nomás pidió que la trasladaran urgente a la maternidad", explicó Carla.

Rossana Chahla, la médica que atiende a Naira en la maternidad de la capital tucumana, dijo que la niña "se encuentra clínicamente estable. Tiene quemaduras de leves a graves en ambas manos, en zonas de mucha irrigación. La mantenemos sedada, con morfina, porque las quemaduras son muy dolorosas y hay que curarla tres veces al día. En la mano derecha, la más afectada, tiene quemado el dorso y cuatro dedos (con excepción del pulgar). Los más dañados son el anular, el mayor y el índice. En la mano izquierda tiene dañado el dorso y el índice".

"Veremos cómo evoluciona. Tiene que examinarla el cirujano plástico que venga del Hospital de Niños. A veces el tejido necrosado se desprende solo y, otras, se lo retira con cirugía", afirmó Chahla.

Carla comentó que el martes por la mañana, cuando el pediatra fue a la habitación para ver a la bebé, dijo que no sabía por qué tenía así las manos. "Me preguntó si yo me había hecho los análisis para sífilis", dijo la mamá. Luego le recetó una crema para aliviar la hinchazón. "Cuando mi marido fue a la farmacia y preguntó para qué era la crema le dijeron que para las quemaduras. O sea que el pediatra nos mintió", agregó.

Córdoba

Allanan un hospital por un parto en un baño

El Hospital Materno Neonatal de la ciudad de Córdoba, en donde el domingo pasado una mujer tuvo que dar a luz sola sentada en un inodoro por falta de atención médica, fue allanado ayer tras la denuncia penal radicada por la legisladora Liliana Montero contra siete médicos de ese centro asistencial.

El procedimiento de llevó a cabo por orden del fiscal de feria Rubén Caro en donde "se secuestraron las historias clínicas" relacionadas con la situación vivida por Verónica Tabárez, de 33 años, quien dio a luz en el baño de la guardia de ese centro asistencial, informaron fuentes judiciales.

La denuncia de Montero es por el presunto delito de omisión de auxilio y abandono de persona y es contra siete médicos del Hospital Materno Neonatal, quienes estaban de guardia el domingo pasado.

Hay un video en el que "se ve claramente que esta mamá, además de tener que parir en el baño, después es sometida al mal trato y al reto de quien le dice: «¿Por qué no vino antes?»", aseguró Montero, cuya denuncia está patrocinada por el abogado Carlos Nayi.

La legisladora recordó que Tabarez estuvo en el hospital "una hora y pico con contracciones" antes de verse obligada a parir en el baño, algo que "es inadmisible y la acción de la Justicia tiene que ver con esto, con marcar un punto de inflexión".

"Como funcionaria pública no puedo mirar para otro lado. A mí no me importa si el resto de los funcionarios públicos lo hacen, acá ha habido una situación gravísima que es inadmisible en un hospital público", agregó.

Por su parte, Nayi señaló que "lo que hoy se viene a formular es una denuncia penal, porque en este hecho ha existido una actitud abandónica" por parte de los médicos.

Tras el difícil trance, Verónica Tabárez contó lo que había vivido en el hospital. "Estaba con contracciones en mi casa. Fui al Neonatal, me anuncié y les dije que estaba con unas contracciones enormes, me pidieron que espere un rato porque estaba complicado. Empecé con contracciones cada cinco minutos y después llegó el momento de que fueron cada tres".

En esas instancias fue al baño. "Me senté como para hacer pis pero salió el tapón mucoso y la cabeza de la beba. Ahí empecé a los gritos. Tuve que sostenerla yo para que no termine de nacer y caiga en el inodoro. Un médico la terminó de recibir. Caminé con el cordón umbilical colgando entre las piernas para subir a la camilla en el pasillo y como no tenían nada para cubrirla, ni una colcha, ni una sábana, la taparon con mi abrigo", contó Verónica.

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