Una alumna de Diseño Industrial de la Universidad de Buenos Aires (UBA) respondión a la consigna de diseñar una aspiradora y presentó en la cursada un prototipo "nazi" con forma de tanque de guerra. Ante la denuncia de sus compañeros evalúan expulsarla de la universidad.
El objeto alude a un tanque de guerra negro, con la esvástica en el frente y un fondo rojo y blanco como la bandera del nacional socialismo. El acto discriminatorio está prohibido por ley 23.592, pero un docente de la casa de estudios solo corrigió el trabajo para mejorarlo.
El episodio trascendió cuando estudiantes de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU) de la Universidad de Buenos Aires (UBA) denunciaron en redes sociales la presentación que había hecho la joven a fines de octubre en la plataforma Miro.com, en la que el estudiantado sube sus trabajos para que los profesores evalúen y hagan correcciones.
"Cuidado con las iconografías utilizadas en el producto", "dar más contraste a las sombras" y "usar un brillo para definir el fillet en las uniones de piezas", fueron algunas de las observaciones que hizo el docente a cargo de la cátedra. Luego de esas apreciaciones, la joven modificó su proyecto y removió la esvástica del frente de la aspiradora: ante el cambio, el docente afirmó, con ironía, "qué buena solución `tapar lo sucedido´".
Sin embargo, como el trabajo estuvo expuesto públicamente en la plataforma mencionada, cientos de alumnos vieron la presentación y cuestionaron a las autoridades de la cátedra y a la FADU por no haber actuado con firmeza ante la utilización de símbolos nazis en un proyecto universitario.
"Se divulgó una entrega efectuada por una alumna, cuya consigna consistía en recrear una aspiradora (bajo ciertos lineamientos que, aunque no podría especificar, distan del producto final). La aspiradora de nuestra compañera incluye la iconografía nazi, los colores de la bandera y alude a un tanque de guerra", advirtieron estudiantes mediante un comunicado enviado a las autoridades de la Facultad ubicada en Ciudad Universitaria.
No hubo mayor claridad sobre el caso ni trascendieron declaraciones de las partes. Tampoco se conoció si antes de tomar una medida drástica como la expulsión, la unidad académica considerará una probation para la estudiante y el docente.
En la misiva, los alumnos se quejaron de que "los comentarios de los profesores a cargo de la materia desconocen la gravedad del asunto, en la medida en que se enfocan en cuestiones estéticas" y señalaron que "preocupa que este tipo de ofensas circulen con impunidad por la Facultad", ante lo que reclamaron "la elaboración de un sumario a los efectos de atribuir responsabilidad a las partes" y así "evitar futuros actos de antisemitismo".
No es chiste, es cosa juzgada
El trabajo de la alumna interpela a la carrera educativa de una estudiante que llegó al nivel superior sin poder cuestionar siquiera si su acción era correcta o no, legal o no, un chiste o algo muy serio. Episodios de un tenor similar se vivieron también en 2001 y 2011 en un colegio local, pero el establecimiento tomó medidas colectivas en ambos episodios.
Como respuesta a la discusión la cátedra expulsó a la joven que había presentado la "aspiradora nazi", aunque no logró frenar la indignación de estudiantes y egresados en las redes sociales. Tampoco trascendió qué medida tomó la casa de estudios con el profesor que hizo sólo correcciones al prototipo.
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La ley 23.592 refiere y estipula penas por los Actos Discriminatorios y en ese sentido se considera ilegal la posesión o progandización de objetos con simbología nazi.
En su artículo 3, la ley decreta una pena de un mes a tres años de prisión para quien participe de una organización o realice propaganda de ideas de superioridad racial.
“Serán reprimidos con prisión de un mes a tres años los que participaren en una organización o realizaren propaganda basados en ideas o teorías de superioridad de una raza o de un grupo de personas de determinada religión, origen étnico o color, que tengan por objeto la justificación o promoción de la discriminación racial o religiosa en cualquier forma”, dice el artículo.
Otros caso también se disparó hace tres años con un conflicto similar pero a nivel comercial cuando se denunció que un comerciante en Capital Federal exponía para la venta objetos nazis en su anticuario. La policía secuestró en esa oportunidad unas 75 piezas con simbología nazi durante una serie de allanamientos en Vicente López y San Isidro. "Fue el mayor tesoro de objetos nazis jamás secuestrado en el país", se llegó a leer en los diarios de alcance nacional y la noticia llegó a medios internacionales como The New York Times, el Washington Post y El País.