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Desmantelan en España el mayor laboratorio de cocaína de Europa

La policía española incautó 300 kilos de cocaína y detuvo a 25 personas de nacionalidad española y colombiana en la región de Madrid en una operación antidroga en la que se desmanteló el mayor laboratorio de fabricación de cocaína de Europa.

Miércoles 19 de Enero de 2011

La policía española incautó 300 kilos de cocaína y detuvo a 25 personas de nacionalidad española y colombiana en la región de Madrid en una operación antidroga en la que se desmanteló el mayor laboratorio de fabricación de cocaína de Europa, informó ayer la policía española.
  La denominada operación Colapso culminó tras casi dos años de investigación con el precinto de un laboratorio ilegal donde había 300 kilos de cocaína listos para su distribución en una finca de la localidad de Villanueva de Perales (suroeste de Madrid), según la misma fuente.
  “El mayor y más sofisticado laboratorio clandestino de cocaína conocido hasta hoy en Europa” se encontraba en una finca de la región de Madrid, afirmó la policía.
  La policía asaltó ese laboratorio el pasado viernes 7 y detuvo a las cinco personas que se encontraban en él, un español y cuatro colombianos, éstos últimos encargados de instalar los aparatos del laboratorio.
  Como resultado de la investigación se pudo acreditar la supuesta vinculación de los hermanos Néstor Mario y Carlos Mauricio Gutiérrez Ramírez, ambos de origen colombiano, con el tráfico de cocaína a gran escala y con diferentes grupos de distribuidores asentados en Madrid. Junto a ellos estaban presuntamente los españoles David Vela Narro y Ana María Cameno Antolín,
  El operativo había comenzado en enero de 2009, cuando los investigadores empezaron a seguir los pasos de dos hermanos colombianos, cuya identidad no ha sido divulgada, que se dedicaban al tráfico de cocaína.
  Estas dos personas se encargaron de financiar el equipamiento del laboratorio, mientras que otra pareja española, un hombre y una mujer, también con responsabilidades en el seno de la organización ilegal, se encargaba de adquirir “la materia prima”, según la policía.
  La droga elaborada iba a ser repartida por un grupo de distribuidores que era investigado en forma paralela que poseía un entramado financiero con bienes tasados en más de 50 millones de euros (67 millones de dólares), que les servía de respaldo para comprar la droga y era fruto del blanqueo de dinero.
  Estos bienes y activos financieros han sido bloqueados por los investigadores.
  El administrador de gran parte de estos bienes es un empresario madrileño, que los medios españoles identificaron como Lauro Sánchez Serrano, propietario de bares, restaurantes y gimnasios en la capital española, quien también ha sido detenido.
  Este empresario contaba con dos socios, propietarios de un taller en la localidad de Paracuellos del Jarama (al noreste de Madrid), para distribuir la droga que saliera del laboratorio desmantelado.
  El entramado se completaba con la ayuda de un bufet de abogados, varios de cuyos integrantes han sido detenidos.
  El operativo permitió a la policía española incautarse 33 toneladas de productos químicos, 2 millones de euros en efectivo, armas, vehículos de lujo y más de 470 teléfonos móviles.

Cómo trabajaban. El laboratorio de cocaína, hasta hoy el mayor conocido en Europa, se encontraba a unos 50 kilómetros al oeste de la capital española en una casa de campo aislada y sometida a fuertes medidas de seguridad.
  La cocaína, sin adulterar, llegaba a España desde Sudamérica por vía marítima, escondida en cargamentos de café. En el laboratorio se mezclaba con disolventes. La pasta se secaba con lámparas de infrarrojos, se prensaba y se envasaba al vacío. Se trata del “mayor y más sofisticado” laboratorio de cocaína de Europa, indicaron fuentes policiales. La organización estaba liderada por Vela Narro y Cameno Antolín, quien ,obsesionada por la santería, realizaba sacrificios de animales en un río) y dos hermanos colombianos, que se movían todos con escolta permanente y fuertemente armada.
  Los cabecillas contaban también con viviendas “de seguridad” en Madrid, en las que guardaban cocaína, dinero y armas. Tenían una compleja infraestructura de pisos de seguridad y escondites o caletas practicados en armarios de doble fondo a los que solamente se podía acceder a través de la activación de unos mecanismos, según fuentes policiales.
  Los responsables de la banda estaban protegidos por escoltas, usaban micrófonos direccionales y lentes cubiertos con cinta aislante negra, sin duda para que las personas que los responsables de la organización transportaban a los inmuebles de seguridad no pudieran conocer su ubicación. Les incautaron de más de dos millones de euros en efectivo, vehículos de lujo, más de 470 teléfonos celulares y armas. l (DPA, Reuters y AP)

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