El glaciar Perito Moreno destacaba por ser el único de la Patagonia argentina que no perdía su masa de hielo. Es decir, no se derretía y retrocedía como les ocurre a los demás. Pero esta condición saludable ahora quedó en duda: un reciente estudio de científicos argentinos descubrió que el glaciar retrocedió en los últimos dos años más de 700 metros en su frente norte.
Este frente se ubica hacia el oeste del famoso escenario del “rompimiento”, que se da cada un número indeterminado de años. Este espectáculo está potencialmente en peligro si la retirada del glaciar continúa, algo factible ante el calentamiento global en curso. Pero los glaciares son dinámicos, recalcan los glaciólogos, y así como retroceden en su historia también han avanzado rápidamente.
Frecuentes desprendimientos de témpanos de grandes dimensiones que caen de la pared norte del glaciar y una leve depresión en su fisonomía fueron los primeros indicios que advirtieron los científicos que estudian el glaciar más famoso de Argentina, reseña una nota de la CNN.
Lucas Ruiz, científico del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla) e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), encabezó las expediciones de medición del comportamiento del glaciar en relación con el clima. “En 2021, cuando nosotros comenzamos con el monitoreo, observamos lo que los guías nos decían.
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Revisamos las imágenes satelitales y pudimos constatar que es cierto, que aproximadamente empezó un leve retroceso en 2019, pero sobre todo entre el 2021 y el 2022 se produjo un fuerte cambio en la posición en la cual está el frente en la zona norte del Canal de Los Témpanos, y ese comportamiento o esa tendencia continúa hasta hoy. Es por eso que podemos señalar que en algunos sectores de la margen norte hay un cambio en la posición del frente de más de 700 metros”, explicó a CNN (ver mapa).
Para una mejor comprensión del fenómeno, Ruiz comparó el retroceso del Moreno con los que ya experimentaron los glaciares vecinos de Upsala y Viedma. “Esto no es un valor muy exagerado para otros glaciares de la región, pero sí lo es para el Perito Moreno, porque desde prácticamente 1945-50 hasta el 2019 el glaciar estuvo exactamente o muy cerca de la misma posición”, destacó.
Efectivamente, el Perito Moreno destacaba positivamente en el panorama de los glaciares argentinos, que retroceden uniformemente, algo que también ocurre en el resto de Sudamérica y en Norteamérica.
Para analizar el comportamiento del Perito Moreno, los científicos realizan mediciones en la zona de acumulación del frente del glaciar. La tarea consiste en medir cuánta nieve se acumula en la cuenca de alimentación, para luego cotejarla con la cantidad de hielo que pierde en el frente producto de los desprendimientos. Esta ecuación determina el balance de masa del glaciar.
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Para conseguirlo, caminan 18 kilómetros trasladando equipos de campaña e instrumentos de medición. El principal es el radar de penetración terrestre(GPR). “El radar nos permite conocer el espesor del manto de nieve a medida que vamos transitando por la superficie de las diferentes zonas de acumulación del glaciar.
Esta información, junto con los datos que obtenemos del derretimiento y la generación de témpanos, nos permite calibrar y validar nuestros modelos numéricos para entender cómo el clima influye en el balance de masa del glaciar”, detalla Ruiz.
Ruiz considera no se puede comparar el retroceso del glaciar Perito Moreno con los procesos que ya se registraron en los glaciares Upsala y Viedma. “Todavía la magnitud del retroceso observado en el Moreno no llega ni se asemeja a lo que hemos visto, por ejemplo en 2014 en el glaciar Viedma, donde en un año se perdieron un par de kilómetros de largo de glaciar”, afirma.
“Siguiendo la hipótesis de cómo es el ciclo de vida de los glaciares de Calvin o estos glaciares que tienen desprendimiento de témpanos, es que este es un proceso que por ahí comienza de una forma lenta y paulatina, pero cada vez se va acelerando cada vez más”, señala el glaciólogo argentino.
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El retroceso de 2021-22 fue de 360 metros por año, muchísimo mayor a los registrados anteriormente.
Además, negó que, en caso de confirmarse que el glaciar Perito Moreno ingresó en un período de retracción, este sería irreversible. “Yo siempre trato de aclarar que el comportamiento de los glaciares o la pérdida de masa de los glaciares es reversible. Los glaciares pueden aumentar su masa o disminuirla, dependiendo de si el clima es favorable a ellos o no. Y lo han hecho a lo largo de la historia”, asegura. Pero “en el contexto en el que estamos viviendo del cambio climático y las proyecciones climáticas a futuro, nos hace pensar que la tendencia va a continuar”, advierte.
Una pregunta que ronda es si la pérdida de masa puede terminar con el famoso espectáculo del rompimiento del frente del glaciar. El Perito Moreno ofrece cada cierto período irregular de años el maravilloso espectáculo, que se produce cuando el hielo choca contra la península de Magallanes y cierra el paso del agua del Lago Argentino, desde el Brazo Rico hacia el Canal de los Témpanos.
Luego, el agua en el dique ejerce presión sobre la base del hielo, que comienza a formar un puente.
Al final del proceso, termina desplomándose sobre el lecho del lago. Ruiz explica que se debe ser cauto a la hora de analizar si es factible que, de continuar retrayéndose el glaciar, este proceso deje de suceder. “Todavía el glaciar Perito Moreno está en contacto con la Península, y hasta que el glaciar no pierda esa posición podemos todavía creer, o confiar o suponer, que el proceso de ruptura puede continuar”, explica Ruiz.
Aunque aclara que si el glaciar comienza una fase de retroceso más acelerado, en el contexto de cambio climático actual, “ya sería mucho más difícil de pensar que eso vuelva a ocurrir”.
El glaciar Perito Moreno está localizado en la provincia de Santa Cruz, cuyas autoridades gubernamentales siguen con preocupación la evolución de los datos registrados por el Ianigla-Conicet. “Santa Cruz tiene cierta generación de gases de efecto invernadero, muy poquito, somos entre el 1 y el 2 por ciento de las emisiones de gases en todo el país, y el país está entre el 1 y el 2 por ciento del todo el mundo”, dijo a CNN el secretario de Ambiente de Santa Cruz, Mariano Bertinat.
El funcionario comentó que realizan varias acciones para mitigar los efectos del cambio climático. “Lo primero que hacemos es el inventario de emisiones, obviamente centrado en la actividad hidrocarburífera, ya que en Santa Cruz tenemos producción de gas y petróleo como principales generadores de gases de efecto invernadero”, explicó.
Bertinat destacó que la provincia está trabajando en la transición hacia la energía renovable a través de parques eólicos. “Ahora estamos investigando el tema del hidrógeno para meternos a tiempo en la matriz mundial”, afirmó.