Brasilia. - Rescatistas encontraron 24 cuerpos durante las primeras horas de hoy de la parte baja de un río en la selva brasileña del Amazonas, luego de que un avión se estrellara ayer debido a malas condiciones climáticas.

Brasilia. - Rescatistas encontraron 24 cuerpos durante las primeras horas de hoy de la parte baja de un río en la selva brasileña del Amazonas, luego de que un avión se estrellara ayer debido a malas condiciones climáticas.
Los buzos sacaron los cuerpos de entre las ruinas del avión en las turbias aguas del río Manacapuru, aproximadamente 100 kilómetros al sudoeste de Manaus, la capital del Estado de Amazonas.
“En total había 28 personas a bordo, incluyendo a ocho niños pequeños y dos miembros de la tripulación”, explicó Paulo Roberto Pereira, portavoz regional de la aerolínea Manaus Aero Taxi.
“Cuatro personas sobrevivieron al accidente”, dijo Pereira. El avión impactó la copa de un árbol antes de caer en picada al río, expresó a medios locales Roberto Rocha, subsecretario de Defensa Civil. Un pasajero logró abrir una de las puertas antes de que el avión se hundiera y escapó junto a otros tres, agregó Rocha.
La lista oficial de pasajeros mostraba sólo a veinte personas a bordo, según comentó un portavoz de la Fuerza Aérea.
Los cuerpos fueron llevados a la morgue en Manaus y han sido identificados por familiares. El detective de la policía municipal Roberto Almeida, de Manacapuru, dijo que siete niños murieron.
El avión turbohélice EMB-110 Bandeirante, fabricado por la compañía brasileña Embraer, había despegado de la ciudad de Coari, ubicada a cerca de 400 kilómetros al sudoeste de Manaus.
El piloto dijo a los controladores de tráfico aéreo que quería regresar debido al fuerte clima, pero se estrelló alrededor de las 14 (hora local) del sábado. Uno de los sobrevivientes aseguró que uno de los motores del avión falló durante el vuelo.
“No sabremos la causa con certeza hasta que levanten el avión y las autoridades terminen de reportarlo”, puntualizó Pereira.
Brasil tuvo dos grandes accidentes aéreos en el 2006 y el 2007, provocando preocupación respecto a la seguridad de los vuelos en el país más grande de Latinoamérica. (Reuters)

