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Comenzó la temporada de cruceros a la Antártida

La  partida del rompehielos “Kapitan Khlebnikov” del puerto de Ushuaia  marcó días atrás el comienzo de la temporada de cruceros a la  Antártida, en la que la terminal naviera de Tierra del Fuego opera  el 92% de los viajes de todo el mundo al continente blanco,  informó el gobierno provincial.

Sábado 31 de Octubre de 2009

La  partida del rompehielos “Kapitan Khlebnikov” del puerto de Ushuaia  marcó días atrás el comienzo de la temporada de cruceros a la  Antártida, en la que la terminal naviera de Tierra del Fuego opera  el 92% de los viajes de todo el mundo al continente blanco,  informó el gobierno provincial.

Pablo Pfurr, presidente del Instituto Fueguino de Turismo  (Infuetur), informó a Télam que los buques que van a la Antártida  también implican la mayoría de las recaladas -llegada al puerto-  de cruceros en Ushuaia.

“De 46 cruceros que operan en la temporada en Ushuaia, 33 van  a la Antártida, con 225 recaladas de un total de 320. Esto para  nuestro puerto es muy importante, ya que lo posiciona como la  principal escala del mundo con destino al continente blanco”,  explicó.

El gobierno fueguino informó que durante el verano 2007-2008  unos 44.000 pasajeros visitaron la Antártida pasando por Ushuaia  al iniciar o finalizar su viaje.

La temporada a la Antártida comenzó el 23 de octubre con la  zarpada del “Kapitan Khlebnikov”, un “gemelo” del Almirante Irizar  de 112 pasajeros, y finalizará el 2 de abril de 2010 con el último  arribo del barco ruso “Molchanov”, de 52 pasajeros.

El próximo barco a la Antártida será el “Ocean Nova”, que con  68 pasajeros zarpará de Ushuaia el 3 de noviembre.

El día siguiente lo hará el “Cleaper Adventurer”, con 100  pasajeros; y luego se intercalará una treintena de distintas  embarcaciones de entre 80 y 150 metros de eslora, con un promedio  de entre 50 y 90 pasajeros. La mayoría son turísticos, aunque hay  varios científicos.

Entre ellos y desde hace poco, está el “Ushuaia”, un buque de  capitales argentinos con capacidad para 90 pasajeros que opera la  empresa nacional Antarpply Expeditions.

Gustavo Robles, director general de Puertos de Tierra del  Fuego, dijo a Télam que “los barcos que van a la Antártida son en  general pequeños, menores a 150 metros de eslora y de buena  maniobra porque el viaje es exigente, es una aventura”.

“Pasar por el estrecho de Drake es muy movido. Ahí se juntan  los dos océanos y hay olas de nueve metros. Los pasajeros se  preguntan: - '¿qué hago acá?', pero eso es parte de la aventura. Y  cuando llegan a la Antártida empieza el placer”, señaló.

Robles es un ferviente defensor y promotor del turismo  antártico, tanto por las divisas que deja en Ushuaia y el trabajo  que genera, como por el posicionamiento estratégico que año a año  significa para Argentina.

Explicó que en 1992, cuando asumió en la DGP, “el 95% de los  viajes a la Antártida los tenía el puerto chileno de Punta Arenas.  Hoy es exactamente al revés, y al país le queda sólo por captar un  porcentaje menor, de ocho países que siguen zarpando de Chile”.

Ambos puertos tienen sus beneficios y sus problemas: en Chile  hay todo un pueblo con logística naviera y servicios de calidad,  que Ushuaia está logrando con el paso del tiempo. Pero  esencialmente la partida del puerto fueguino implica un día menos  de viaje, mucho menos combustible y una jornada más para disfrutar  en tierra.

“Para Argentina esto equivale a plantar una bandera  geopolítica trascendente. Cada dos años se discute el Tratado  Antártico y el país es uno de los mejor posicionados, somos la  puerta principal a la Antártida”, señaló.

Además, destacó que para Ushuaia significa el  aprovisionamiento completo de cada buque, desde alimentos hasta  combustible, y un gran efecto laboral. Los barcos llegan en busca  de personal, desde cheffs hasta “leaders expeditions” -guías-, “lo  que jerarquiza de manera especial al personal local”, concluyó.  (Télam).-

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