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Cinco argentinos muertos al caer un avión en la costa uruguaya

Se desconocen las causas del accidente ocurrido en hora del mediodía. La aeronave propiedad de un empresario porteño se precipitó a 10 kilómetros de la ciudad de Carmelo. Hay cuatro heridos.

Miércoles 28 de Mayo de 2014

Cinco argentinos murieron y otros cuatro sufrieron heridas de distinta consideración al caer al río de la Plata un avión que había despegado del aeropuerto de San Fernando (provincia de Buenos Aires) con destino a la ciudad uruguaya de Carmelo.

La aeronave se precipitó al agua unos 10 kilómetros al sudoeste de Carmelo, en una zona de escasa profundidad y difícil acceso conocida como “los Bajos”.

El siniestro ocurrió pasando la isla Martín García, una zona mixta de colaboración entre Argentina y Uruguay por lo que el operativo de rescate se organizó entre ambos países con helicópteros y aviones especiales.

El pasaje de la avioneta estaba integrado por ejecutivos de distintas empresas que viajaban a Uruguay para la planificación de un evento.

Entre los pasajeros estaban dos altos directivos de Renault: Gustavo Fosco (53 años), director de comunicación, y Fernando Sánchez (45), jefe de prensa de la automotriz. Ambos fallecieron.

También perdieron la vida Fernando Lonigro (44), gerente de TTS Viajes, y Facundo Alecha (40), a quien en principio se confundió con un homónimo que trabaja en la cervecera Quilmes.

La quinta víctima fatal resultó ser el piloto del avión, Leandro Larriera, de 43.

También formaban parte del pasaje Sebastián Vivona (43), gerente de la fábrica de ropa Kosiuko, y Paula Buery (39), planificadora de eventos de TTS Viajes, quienes sufrieron graves heridas y están internados en Uruguay,

En la nave viajaban, además, Santiago Villamil (37) e Ignacio Llosa (41), quienes fueron trasladados primero al hospital de San Fernando, del costado argentino, y posteriormente a clínicas privadas por sus respectivas compañías prepagas, donde se reponen de las heridas sufridas.

Villamil tiene fracturas tanto en el antebrazo izquierdo como derecho, en tanto Llosa sufrió cortes y lesiones en el cuero cabelludo. Ambos están fuera de peligro.

La nave siniestrada, un Beechcraft, King Air B-200 biturbohélice, matrícula LV CNT que se estrelló por causas aún desconocidas, es del empresario Federico Bonomi, dueño de Kosiuko, quien está en Estados Unidos junto a su familia y llegará al país mañana.

En comunicación telefónica, Bonomi se mostró abatido y sin entender qué pudo haber provocado el accidente.

La avioneta había decolado del aeropuerto de San Fernando, suburbio al norte de la Capital Federal, y cayó a las 12.20.

Las cinco víctimas fatales del accidente tenían una relación de amistad entre ellos, informaron anoche sus familiares.

Tres de ellas quedaron atrapadas dentro del fuselaje del avión, mientras que los cuerpos de los dos restantes pudieron ser sacados por los primeros rescatistas de la Armada uruguaya que arribaron en un helicóptero.

El secretario de Seguridad, Sergio Berni, se trasladó al lugar del accidente y confirmó oficialmente la cantidad de víctimas fatales.

Berni señaló que las condiciones climáticas no eran las mejores en la zona del río de la Plata cuando se produjo el accidente por la existencia de densos bancos de niebla.

Los rescatistas trasladaron a dos de los heridos al hospital de Colonia mientras que un helicóptero argentino trasladó al aeropuerto de San Fernando a los otros dos heridos.

Al parecer, la aeronave sufrió un desperfecto mecánico pocos kilómetros antes de llegar a la costa uruguaya y el piloto intentó un aterrizaje de emergencia en la zona de “los Bajos”, donde los bancos de arena están casi sobre la superficie.

Sin embargo, el impacto contra el agua fue muy fuerte, al punto que la cola de la nave quedó destruida, así como buena parte del morro.
  
El avión. El Beechcraft King Air B-200 lleva una tripulación de uno o dos pilotos y tiene capacidad para 13 pasajeros. Mide 13 metros de largo, tiene una envergadura de 16 metros y una altura de 4,6 metros. Pesa en vacío 3.520 kilogramos y puede decolar con un peso total de 5.670 kilos. Está impulsado por dos turbohélices Pratt & Whitney canadienses; alcanza una velocidad máxima de 545 kilómetros por hora a 7.600 metros de altura. La velocidad de crucero es levemente inferior.

El Beech King Air 200 tiene una autonomía de 2.075 kilómetros con el máximo de combustible (230 litros) y 45 minutos de reserva. Puede alcanzar una altitud de 10.700 metros. Varios Super King Air de la Armada Argentina estuvieron en servicio en la Guerra de las Malvinas.

Un herido llegó a dar el alerta

El vocero uruguayo Gastón Jaunsolo dijo que a las 13.50 uno de los sobrevivientes marcó el 911 para dar alerta del accidente y precisar las coordenadas. El portavoz militar oriental indicó que a las 14 un helicóptero Dauphin, con rescatistas, salió hacia el lugar del siniestro y luego se sumó otro de la Prefectura Naval Argentina. Tanto los heridos como los cuerpos de los fallecidos fueron rescatados mediante camillas que eran levantadas por buzos tácticos.

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