Pese a un alivio de las normas existentes, China no está considerando una flexibilización amplia de su política de hijo único debido a que se producirían demasiados trastornos, señaló ayer el Ministerio de Salud. El gobierno anunció el viernes que permitiría que millones de familias tuvieran un segundo hijo, la liberalización más significativa en más de tres décadas de su estricta política familiar. China es el país más poblado del mundo, con casi 1.400 millones de habitantes. Las parejas en las que uno de los padres es hijo único ahora podrán tener un segundo descendiente, según uno de los puntos destacados de las reformas anunciadas tres días después de que el Partido Comunista que gobierna China concluyera un encuentro en el que delineó políticas para la próxima década.

























