Villa Mascardi, en Río Negro, es el epicentro del conflicto mapuche en la Patagonia. Y ayer volvió la violencia a esa zona. De noche, un grupo personas atacó a tiros y luego quemó un puesto de Gendarmería en un predio privado en Villa Mascardi. A pocos metros están los restos calcinados de una vivienda quemada en julio pasado.
La gobernadora rionegrina Arabela Carreras calificó como “gravísimo” el nuevo episodio de violencia . “Es gravísimo. Realmente recurrimos a la Gendarmería Nacional para garantizar los derechos de los habitantes (de Villa Mascardi) y, ahora, la propia Gendarmería es quien sufre estos ataques lo que demuestra la gravedad de la situación”, afirmó la gobernadora desde Bariloche. “Esto sigue en la órbita federal. Tenemos allí la intervención de la fiscalía y del gobierno federal”, señaló. Carreras dijo que la custodia del lugar “sigue a cargo de Gendarmería, que tendrá que rediseñar su presencia allí pero es importantísimo que esté”. Por ahora, lo único que quedaba de la presencia de Gendarmería era un esqueleto metálico totalmente quemado. “Nos hemos comunicado a través de nuestros ministros con la familia Dates (propietarios del lote que es el objetivo de los agresores) que es la última damnificada de estos hechos y el predio donde estaba colocada esta casilla”, señaló Carreras. Aseguró que estaba “en permanente comunicación” con el gobierno nacional. Dijo que la comunicación “va por los carriles habituales, que tienen que ver con el Ministerio de Seguridad y Justicia y con los organismos pertinentes del Estado”. “Es absolutamente grave porque además es un ataque a la institucionalidad de la Nación”, sostuvo la gobernadora. Respecto a la denuncia de que el ataque incluyó hasta disparos con armas de fuego contra los gendarmes, Carreras respondió: “Está en investigación, no podría dar ninguna información al respecto”.
“La gente vive permanentemente aterrada”, comentó al diario La Nación Luis Dates, propietario de la cabaña Los Radales, incendiada en Villa Mascardi el 31 de julio pasado y que la noche del domingo sufrió un nuevo ataque. Un grupo de por lo menos 20 personas atacó a tiros y luego quemó el puesto de Gendarmería establecido para custodiar la propiedad. “Alrededor de las 21.30, un grupo bastante numeroso, por los ruidos y gritos serían unas 20 personas o más, atacaron a tiros y con elementos incendiarios la casilla que había establecido Gendarmería en Los Radales. Era un puesto móvil tipo trailer que se estableció allí hace dos semanas, luego del incendio del mes de julio y de nuestros insistentes pedidos al gobierno provincial, que en aquel momento requirió el auxilio de las fuerzas federales”, relató Dates.
El propietario de la cabaña agregó que los dos o tres gendarmes que estaban en el trailer se replegaron ante la agresión y que ahora están asentados en el puesto cabecera norte del lago Mascardi, donde se encuentra la seccional de Guardaparques de Los Maitenes. El predio privado Los Radales se ubica a menos de 300 metros de la ocupación que la comunidad mapuche Lafken Winkul Mapu mantiene en terrenos de Gas del Estado. La cabaña de la familia Dates ya había sido incendiada parcialmente en 2020 y por completo el 31 de julio pasado. “Me acaban de confirmar que no quedó nadie custodiando la zona de la cabaña vandalizada y alrededores. Además, entiendo que el gobierno federal no va a prestar más auxilio”, advirtió Dates. Y añadió: “Veremos cómo sigue. Mi propiedad es la última vandalizada, pero pueden seguir las otras. La gente que vive permanentemente está aterrada. Los nervios y la alteración general es muy importante”. Dates también puso el acento en la violencia y la premeditación de este ataque. “La casilla fue baleada, se escuchan los disparos en los videos. No es que van dos loquitos y prenden fuego. Se ve que es algo perfectamente planeado. Incluso me han comentado vecinos de la zona que en estos últimos días ha habido mucho movimiento en los predios tomados. Vieron camionetas entrando y saliendo con gente. Camionetas 4x4 importantes. Evidentemente, hay un apoyo logístico que hay que tener en cuenta, no son acciones aisladas. Está perfectamente organizado”. Dates informó que no tuvo novedades respecto de la causa judicial por el incendio de su vivienda. “Creen que no hay límites en su reclamo, si tuvieran un reclamo, no es una comunidad reconocida ni por el Inai ni por el Codeci (Consejo de Desarrollo de Comunidades Indígenas), es una banda de delincuentes que actúan al amparo de alguien más poderoso, no me cabe ninguna duda”, afirmó Dates. Diego Frutos, presidente de la Junta Vecinal Villa Mascardi, apuntó contra la Casa Rosada y la política de seguridad a cargo de Aníbal Fernández.