Al final, el sueño del primer tren bala de Latinoamerica será de Brasil
La semana que viene se abre la licitación del ramal de alta velocidad entre San Pablo y Río. El
objetivo es que esté listo para los Juegos Olímpicos de 2016. El costo de la obra será de 19.400
millones de dólares. En la Argentina, el proyecto que prevé unir Buenos Aires-Rosario-Córdoba está
frenado hasta que mejore el panorama fiscal.
8 de diciembre 2009 · 09:36hs
La semana que viene se abrirá la licitación del tren bala brasileño. El presidente Luiz Inácio
Lula da Silva diseñó junto con sus ministros el cronograma para tener listo el servicio que unirá
San Pablo con Río antes de los Juegos Olímpicos de 2016. El costo de la obra está presupuestado en
19.400 millones de dólares. El 60% será financiado por el Banco de Desarrollo brasileño y el otro
40% por la compañía que gane la licitación, que además tendrá la concesión por 40 años. Será el
primer tren de alta velocidad de América Latina.
En el cronograma quedó establecido que el plazo de finalización de las obras es el año 2015. El
objetivo primero de Lula era tener listo el tren para el Mundial de Fútbol que se realizará en
Brasil en 2014. Pero la crisis retrasó las metas y ahora se lucirá recién para los Juegos
Olímpicos.
El tren de alta velocidad Brasil, tal como se registró la marca, unirá las ciudades de Río de
Janeiro, San Pablo y Campinas. En el medio hay ocho estaciones entre las cuales se encuentran los
tres principales aeropuertos del país. Además habrá otras tres paradas opcionales en los horarios
no pico. En total recorrerá 510,8 kilómetros a una velocidad de 350 kilómetros por hora. Se estima
que el servicio comunicará a unas 40 millones de personas.
El gobierno ya estableció que las tarifas económicas deberán ser inferiores a 200 reales (444
pesos argentinos) entre Río y San Pablo en hora pico, y menores a 150 (333 pesos argentinos) en
hora no pico. Las de clase ejecutiva serán 325 (721 pesos) y 250 reales (555 pesos argentinos) en
cada caso.
El tren será el primero de esas características en América Latina, luego del intento fallido de
los Kirchner de hacer uno en la Argentina. Pero las críticas que le hacen a Lula por esta decisión
son similares a las que se escucharon en la Casa Rosada el año pasado. Los debates se dan en torno
a cuestiones ambientales, al estado de la red ferroviaria regular y al monto que demandará la
obra.
El 26 de abril de 2006 el entonces presidente, Néstor Kirchner, anunció la construcción del tren
de alta velocidad que uniría las ciudades de Buenos Aires, Rosario y Córdoba. El 29 de abril de
2008 Cristina Fernández firmó el contrato del proyecto con un consorcio encabezado por la francesa
Alstom. La obra se licitó a 1.320 millones de dólares, pero luego se admitió que costaría 4 mil
millones de dólares. Tras escuchar críticas de distintos sectores de la sociedad y con la explosión
de la crisis financiera internacional, el 13 de abril de este año el secretario de Transporte
–Ricardo Jaime– reconoció que el proyecto del tren bala había descarrilado. Su
reemplazante, Juan Pablo Schiavi, no descarta la obra pero está a la espera de una nueva venia
política, que mejore la caja fiscal y que el Gobierno recupere la confianza de los mercados
internacionales.