El famoso cabezazo que Zinedine Zidane le pegó al italiano Marco Materazzi en la
final del Mundial de Alemania 2006, que ganaron los italianos, sigue dando que hablar, aún cuando
ya pasaron casi cuatro años. “Prefiero morir a pedirle perdón”, aseguró el ex
futbolista francés en una entrevista con el diario El País, de España.
“Le pedí perdón al fútbol, a la afición, al equipo. Después del partido entré al
vestuario y les dije: Perdonadme. Esto no cambia nada. Pero perdón a todos. Pero a él
(refieriéndose a Materazzi) no puedo. Nunca, nunca. Sería deshonrarme”, afirmó.
El árbitro argentino Horacio Elizondo, quien ya había pasado a la historia por dirigir el
partido inaugural y la final de un Mundial, fue el encargado de mostrarle la tarjeta roja a Zidane,
tras un consejo del cuarto árbitro.
“Si yo digo perdón, también estaría admitiendo que lo que hizo él fue normal. Y para mí
no fue normal. En el campo pasan cosas. Me ha pasado muchas veces. Pero ahí no pude
aguantar”, prosiguió el ex crack francés dando cierta veracidad a los trascendidos que
indicaban que Materazzi lo provocó mencionando a su madre. l



























