El Mundo

Maduro, entre la hiperinflación y el reto de la reelección en minoría

El presidente chavista pide el voto a sus seguidores en una atípica campaña con una oposición atrincherada en un discurso abstencionista

Domingo 29 de Abril de 2018

En la primera semana de campaña electoral en Venezuela, el presidente Nicolás Maduro, quien busca la reelección en medio de la hiperinflación, eludió comentar los problemas de una economía que se hunde cada vez más, mientras la oposición sigue atrincherada en un discurso abstencionista. En regiones seleccionadas para los actos multitudinarios, el presidente prometió una hipotética prosperidad una vez que sea reelegido en los comicios del próximo 20 de mayo, pero su énfasis estuvo centrado en un repetitivo llamado a asegurar el voto del sector chavista de la nación bolivariana. "Esto es dando y dando. Yo los apoyo a ustedes y ustedes apoyan a la Constitución y a la democracia (con el voto)", dijo Maduro en uno de los actos proselitistas.

   Para ello insistió el mandatario chavista en el registro de sus partidarios a través del llamado carnet de la patria, un documento que funciona como base de datos y avisa cuando el gobierno deposita a sus poseedores una serie de ayudas económicas. "Yo llamo (a los registrados) al carnet de la patria a defender con su voto la paz y los derechos de Venezuela", señaló.

   En lo que algunos analistas calificaron de desmesura, Maduro repitió su reto: ganar con 10 millones de votos de un padrón de 20,5 millones de electores. "Pido que me acompañen el domingo 20 de mayo con 10 millones de votos y les aseguro la prosperidad económica, a la altura de los sueños de todos los venezolanos", agregó en otra parada.

   Pero hay dirigentes chavistas en desacuerdo con el manejo de Maduro en el gobierno. El analista Toby Valderrama calificó de "marginal" la ideología al mando, que además es "intolerante" a la crítica. Esta vez los comicios están envueltos en un ambiente ajeno a una contienda equilibrada: La principal alianza opositora declinó participar denunciando falta de garantías electorales y el ex chavista Henri Falcón asumió la candidatura pese a no contar con el apoyo de los partidos con mayor experiencia electoral.

   El liderazgo opositor prácticamente se esfumó: Henrique Capriles cayó en un silencio permanente, Julio Borges anda en una gira sin fin en el exterior y Henry Ramos Allup se refugió en el Twitter y en sus discursos en la Asamblea Nacional (Congreso). Desde 2016, las maniobras oficialistas hicieron lo posible por hacer desvanecer la mayoría electoral que la oposición logró en las legislativas de fines de 2015.

   Para colmo, los dirigentes que llaman al boicot electoral afirman que votar ahora significa legitimar el proceso "fraudulento", aunque no hacerlo despejaría el camino a Maduro. Además, el venezolano promedio ocupa más tiempo en buscar alimentos escasos y caros y medicinas que ponerle atención al debate proselitista. La hiperinflación, que podría marcar 100% en abril, es el mayor problema de una economía que se sigue contrayendo y los servicios públicos, como agua potable, luz eléctrica, seguridad y salud pública, todos los días están siendo motivos de protestas espontáneas.

Cacerolazos

Esta semana se escenificó una inédita manifestación con ruidos de cacerolas vacías a unos metros de la casa de gobierno, con vecinos del lugar protestando por la escasez de agua potable. A las horas llegó un camión para repartir agua, así que los manifestantes tuvieron que buscar envases para llevarse unos litros. A fin de defender su opción electoral ante la coalición Mesa de Unidad Democrática (MUD), Falcón sostiene que varias encuestas le dan diez puntos de ventaja sobre Maduro en la intención de voto.

   El analista Félix Seijas, de la encuestadora Delphos, dijo que el apoyo hacia Maduro es de 20%, lo que significa un rechazo de 80%. Sin embargo, el voto opositor está "desactivado", tras los fracasos electorales de 2017 (regionales y municipales) y el llamado a la abstención. "La campaña no apunta a la emotividad; no se presta para esto, sino para levantar el ánimo de los votantes para que vayan a votar. Maduro está amarrando a los suyos y Falcón a una labor de convencer a la gente para que vote", dijo.

   Agregó que los escenarios hacen prever un resultado apretado, pero favorable a Maduro por la maquinaria oficialista y la disposición del chavismo a votar, en una cifra estimada actualmente en 4 ó 4,5 millones de votos. Seijas señaló que en una eventual reelección, Maduro no tendrá más opción que restringir libertades y radicalizarse, mientras parte del costo por las sanciones financieras de Estados Unidos ya fue asimilado. "La oposición tiene que ver cómo se reorganiza. Desde el 20 de mayo la oposición no va a ser como la conocíamos, con Falcón adentro reclamando su posición", señaló.

   Otro factor que desestimula el voto opositor es la composición del Consejo Nacional Electoral (CNE), ya que cuatro de sus cinco rectores principales han sido reconocidos activistas chavistas. El ente electoral nunca dio una explicación convincente a la denuncia de la empresa Smartmatic, que le suministraba servicios informáticos, respecto a que la elección de la Asamblea Constituyente del 30 de julio de 2017 había sido inflada en al menos un millón de votos.

   Para esa elección la oposición llamó a la abstención, pero el CNE aseguró que participó cerca del 42% del padrón o más de ocho millones de electores. Desde entonces, esa Constituyente, dominada por el chavismo, sesiona y toma decisiones por encima de la autoridad legislativa de la Asamblea Nacional.


¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario