Caracas.- El Consejo Nacional Electoral (CNE) proclamó hoy a Nicolás Maduro presidente electo de Venezuela, a pesar de que la oposición dijo que desconocerá los resultados de las elecciones de ayer en tanto no se concrete el recuento de todos los votos emitidos en la consulta.
La presidenta del CNE, Tibisay Lucena, entregó a Maduro el certificado que lo acredita como presidente electo, pero la jornada estuvo marcada por un ruidoso cacerolazo que fue convocado por el líder opositor Henrique Capriles Radonski para insistir en su exigencia de reconteo de votos.
Maduro sustituirá en el poder al fallecido mandatario Hugo Chávez y espera juramentarse el próximo viernes para el mandato 2013-2019.
Maduro ganó la elección con el 50,66 por ciento de los votos (7.505.338) frente al 49,07 por ciento Capriles (7.270.403), una diferencia de 1,68 puntos porcentuales.
En sus primeras declaraciones como presidente electo, Maduro pidió respeto a España y advirtió sobre la posibilidad de tomar medidas.
“Esperamos que rectifiquen a tiempo porque si no tomaremos medidas ejemplares de todos los órdenes: económicas, diplomáticas y políticas. No voy a aceptar que se mancille la soberanía y la dignidad del pueblo venezolano”, dijo Maduro. La reacción fue en respuesta a las declaraciones del ministro de Exteriores español, José Manuel García-Margallo, que pidió “diálogo” frente a la “polarización muy fuerte” que quedó evidenciada en las elecciones.
Su proclamación se realizó en medio de protestas opositoras, pero el presidente electo señaló: “Hubo una decisión del pueblo, vamos a respetarla”.
Capriles convocó a protestas pacíficas en “todo el país” para reclamar el recuento y dijo que rechazará el resultado hasta que no se realice una auditoría: “Este es un gobierno ilegítimo”, afirmó.
La brecha es bastante menor que los casi 11 puntos de ventaja que obtuvo Chávez el pasado 7 octubre sobre Capriles.
Maduro acusó a la oposición de estar preparando un golpe de Estado a su gobierno, con el desconocimiento al ajustado resultado de las elecciones.
En su discurso en el que fue proclamado presidente electo, Maduro dijo que las manifestaciones a las que llamó la oposición tienen nombre: “Golpismo”.
“Hay quienes pretenden vulnerar la mayoría de la democracia, están llamando a un golpe y le anuncio al mundo que en Venezuela está en camino un intento de desconocimiento de las instituciones de la democracia”, señaló.
Maduro no mencionó directamente a Capriles, pero se refirió a su posición de desconocer la legitimidad del gobierno y convocar a protestar contra el acto de proclamación como presidente.
Señaló que el chavismo es “mayoría” y afirmó que su gobierno sabe el “papel” que ha jugado la embajada de Estados Unidos en el “saboteo” al país, incluyendo los desperfectos que ha presentado el sistema eléctrico.
Agregó que a “derecha” sometió al pueblo a una guerra eléctrica, económica y una “guerra brutal psicológica”.
“Ellos no hicieron una campaña electoral, hicieron una guerra, alimentaron con odio a sus partidarios, que están ahora con ganas de matar”, dijo. “Entiendan que esta revolución va a durar por muchos años, acéptenlo con resignación cristiana. No se dejen llevar a la violencia”, agregó.
Horas después, en una rueda de prensa, Maduro admitió que esperaba que la ventaja con la que ganó los comicios fuera mayor, pero destacó como “impecable” el sistema electoral venezolano.
“La brecha no es tan grande como nosotros pensábamos y ellos creen que llegó el momento del golpe”, señaló.
“Nosotros tenemos una auditoría de 54 por ciento de los votos. El sistema electoral nuestro es impecable. Fue el mismo sistema electoral con el que fue electo el candidato opositor como gobernador (del Estado de Miranda) dos veces”, añadió.
Por su lado, Capriles insistió en llamar “ilegítima” la proclamación de Maduro y advirtió que es necesario revolver la “crisis política”. Asimismo, señaló que se siente “ganador”.
Capriles indicó que el CNE puede resolver la situación realizan la verificación de todos los votos y convocó repetir en los próximos días las protestas que se realizaron hoy en todo el país.
La primera manifestación que convocó fue el cacerolazo que retumbó con fuerza en Caracas, incluso en zonas cercanas a la casa del gobierno.
“Estamos hablando de una persona ilegítima y pedimos que se verifiquen los votos”, insistó.
Capriles pidió al CNE que revise su decisión de proclamar presidente a Maduro: “El candidato oficial tiene miedo de que se cuenten los votos. Invito a la reflexión. Las decisiones erradas aumentan la conflictividad que existe en el país”.
“Si se conoce la verdad, aceptaremos lo que se diga. En democracia existe el derecho de disentir y reclamar”, sostuvo. (DPA)