Pese a toda la presión, la reunión del Grupo de Apoyo a Ucrania celebrada el viernes en la base estadounidense en Ramstein, se cerró sin el anuncio del envío de los tanques germanos Leopard 2 al país invadido por Rusia. La negativa de Berlín se mantuvo, pese a que prometió seguir estudiando el tema. Alemania además destacó que es el segundo proveedor de armas de Ucrania, solo después de EEUU, y que a principios de enero dispuso el envío de una batería de misiles antiaéreos Patriot. Berlín cree que en la presente fase de la guerra las defensas antiaéreas y antimisiles, como el Patriot, son mucho más importantes que los tanques. Pero la coalición de 15 naciones que presiona por enviar los Leopard sigue activa. Polonia asegura que los tanques Leopard terminarán llegando a Ucrania. Y numerosas naciones de Europa Oriental la respaldan. Ocurre que, al ser de fabricación alemana, las naciones que tienen Leopards y desean enviarlos a Ucrania, necesitan el permiso de Berlín. Polonia, Dinamarca, España y Finlandia, entre otras naciones, han manifestado su deseo de enviar apenas puedan los famosos tanques alemanes. Muchos expertos creen que el Leopard 2, en sus versiones más actualizadas, es el mejor del mundo.
Finalmente, a pesar del movimiento #FreeTheLeopards, de la presión internacional e incluso de la evolución de las encuestas entre la población germana a favor de enviar los tanques, el gobierno del socialdemócrata canciller Olaf Scholz salió de Ramstein sin dar el visto bueno al envío de los Leopard 2 a Ucrania. La decisión, acogida con indignación en algunas capitales e incluso dentro del propio país, no implica que en el futuro no se envíen tanques a Ucrania, pues Alemania no cerró la puerta. Incluso su nuevo ministro de Defensa, Boris Pistorius, dijo que está seguro de que se tomará una decisión a corto plazo sobre los Leopards. Alemania anunció a inicios de enero el envío de una bateria de misiles Patriot, además de vehículos blindados para infantería Marder. Esta semana, Países Bajos también anunció que enviará misiles Patriot, vitales para detener las oleadas de misiles rusos que están destruyendo las ciudades ucranianas.
Independientemente de la decisión germana, países como Polonia siguen adelante con sus planes para equipar con estos tanques a Ucrania, como parte de la coalición internacional llamada Grupo de Apoyo a Ucrania. Pero Berlín sostiene que la principal amenaza en estos momentos viene por el aire, con lo que es fundamental enviar sistemas de defensa aérea, de ahí que estén centrándose en este aspecto, en detrimento del envío de carros. Ante la presión concertada de sus aliados, Alemania sacó un as de la manga: dijo que vincularía el envío de los Leopards al de tanques estadounidenses Abrams. El ministro Pistorius negó esta versión, que sin embargo se da como un hecho. EEUU tiene cientos de Abrams depositados en galpones. Los sacó de servicio cuando redujo su ejército luego de la Guerra Fría, en 1991. En cambio, Alemania, si bien cuenta con reservas de Leopards, no tiene grandes números, dado que vendió sus tanques en la posguerra fría a naciones tan difernentes como Turquía, Chile y Canadá.
Los alemanes alegan su temor a que el envío de los tanques pueda ser escalatorio. También hay razones de índole militar o técnico. Los tanques por sí solos no sirven, ni van a estar listos para la primavera boreal, cuando se espera una contraofensiva ucraniana. Los blindados de tipo IFV o APC que enviarán antes Alemania y EEUU, en cambio sí podrían estar listos para aquella fecha. Los militares invocan razones técnicas y “de doctrina” para frenar el envío de tanques. Un tanque es un “sistema de armas”, que debe emplearse con factores como infraestructura, personal muy bien entrenado, organización logística y de mecánicos y la citada “doctrina”. Sin todo ello, no servirían, dicen los profesionales. Pero en la guerra los ucranianos recibieron armas diversas llegadas de manera improvisada, desde tanques a blindados de infantería, misiles de todo tipo, cañones, etc y supieron improvisar muy bien su uso. Exigir condiciones ideales para enviar los tanques parece una excusa para no entregarlos nunca, dado que esas condiciones jamás pueden alcanzarse en un país invadido que lucha por sobrevivir.
Pero es indudable que un buen número de Leopard 2, incluso sin mantenimiento adecuado o personal bien formado, podrían causar importantes bajas a Rusia. Ciertamente, luego sufrirían salidas de servicio por falta de mantenimiento o de uso adecuado. Tal vez Alemania tema esa imagen, de decenas de Leopard fuera de servicio. Además, el famoso tanque alemán, casi nunca entró en combate, a diferencia de los tanques rusos y del estadounidense Abrams. La actuación en guerra del Leopard 2 se limita a Siria, donde fueron usados por Turquía. Registró pérdidas importantes, pero esto se debió al uso estático de los tanques, según señalan los analistas.
EEUU por su parte sumó esta semana la promesa de entregar t9 blindados de infantería Bradley, armados con misiles antitanque TO W, 90 blindados de ruedas Stryker, 350 Humvees y misiles antiaéreos Avenger. Se busca que Ucrania pueda hacer frente a los próximos ataques rusos.