El Mundo

G-20: choque de valores sobre las libertades pese al buen clima

El anfitrión, Shinzo Abe, le recordó a Xi Xinping que el status de Hong Kong debe preservarse. Y la UE criticó a Putin por cuestionar la democracia

Sábado 29 de Junio de 2019

Los líderes mundiales que participan en la cumbre del Grupo de los 20 (G-20) en Japón chocaron en torno los valores que han servido como base a su cooperación durante décadas, mientras enfrentan llamados para superar las amenazas al crecimiento económico.

   “Una economía libre y abierta es la base para la paz y la prosperidad”, señaló el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, ante sus homólogos en la apertura de la reunión de dos días, que se celebra entre fuertes tensiones por la guerra comercial entre EEUU y China y el colapso del acuerdo nuclear con Irán.

   Aunque grupos como el G-20 se esfuerzan por alcanzar un consenso en cuando a enfoques de políticas generales y cuestiones geopolíticas, entre sus líderes hay divisiones de todo tipo.Desafiando los avisos de China para no abordar las recientes protestas en Hong Kong, Abe advirtió al presidente chino, Xi Jinping, sobre el historial de derechos humanos de Pekín.

   En una reunión el jueves en la noche, Abe le dijo a Xi que es importante que “un Hong Kong libre y abierto prospere bajo la política ’un país, dos sistemas’”, dijeron funcionarios nipones, en referencia al acuerdo sobre la autonomía de la antigua colonia británica cuando quedó bajo el control de China en 1997.

   Según los funcionarios, Abe recordó a Xi la importancia de garantizar la libertad, los derechos humanos, el Estado de Derecho y otros valores universales al plantear su preocupación sobre la polémica reforma legal que permitiría que algunos sospechosos fuesen extraditados desde Hong Kong para ser juzgados en la China continental. El proyecto de ley, ahora archivado, provocó multitudinarias protestas callejeras.

   Xi no es el único líder que enfrentó las críticas de sus homólogos occidentales. El presidente del Consejo de la Unión Europea, Donald Tusk, criticó al presidente de Rusia, Vladimir Putin, por insinuar en una entrevista con el periódico Financial Times que la democracia liberal estaba “obsoleta” y en presunto conflicto con la “abrumadora mayoría” en muchos países. “Estamos aquí como europeos también para defender y promover en forma firme e inequívoca la democracia liberal”, dijo Tusk. “Lo que a mí me parece realmente obsoleto son: el autoritarismo, los cultos a la personalidad, el gobierno de los oligarcas. Incluso aunque en ocasiones pudieran parecer eficaces”. Las referencias a la Rusia de Putin fueron clarísimas. “Oligarcas” se llama en Rusia a los nuevos milllonarios rusos amigos de Putin. Tusk apuntó que las palabras de Putin sugieren la creencia de que “las libertades están obsoletas, el Estado de Derecho está obsoleto y los derechos humanos están obsoletos”. Putin, por su parte, elogió a Donald Trump por sus medidas para frenar la entrada de migrantes y drogas desde México y señaló que la democracia liberal “presupone que no se debe hacer nada, que los migrantes pueden matar, saquear y violar porque sus derechos como migrantes tienen que ser protegidos”.

   En algunas ocasiones, Trump se ha situado en las antípodas de los otros líderes mundiales en este tipo de cumbres internacionales, especialmente en asuntos como Irán, el cambio climático y el comercio.

   La reunión prevista entre el estadounidense y Xi para hoy, cuando finalice la cumbre, despertó esperanzas de que se pueda alcanzar una tregua en la guerra arancelaria entre las dos mayores economías del mundo. Washington y Pekín gravaron importaciones multimillonarias mutuas en una disputa sobre el superávit comercial crónico de China. Durante una reunión con el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, Trump dijo que no ha prometido frenar la imposición de nuevos aranceles a Pekín.

   “Creo que será productiva”, afirmó el presidente de EEUU acerca de su encuentro con Xi. “Veremos qué ocurre mañana. Será un día muy emocionante, estoy seguir. Esperemos que salga bien para ambos países”.

Pero muchos participantes prefieren adoptar un enfoque más amplio.“Estoy profundamente preocupado por la situación económica mundial actual. El mundo está prestando atención a la dirección en la que nosotros, los líderes del G-20, avanzamos”, manifestó Abe. “Tenemos que enviar un mensaje fuerte, que es respaldar y reforzar un sistema de comercio libre, justo y que no discrimine”.

   Abe ha intentado hacer de la reunión de Osaka un punto de inflexión para el progreso en cuestiones ambientales, incluyendo el cambio climático; en cooperación para el desarrollo de nuevas normas para la economía digital, como la creación de leyes para que empresas como Google y Facebook paguen impuestos; y para reforzar las precauciones contra el uso indebido de tecnologías como las criptomonedas para financiar el terrorismo y otros delitos ligados a internet.

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