Cerca de una decena de militares fueron arrestados este jueves tras la movilización de soldados y vehículos blindados en la jornada anterior a la céntrica Plaza Murillo, frente al palacio presidencial en La Paz, en Bolivia, en un hecho considerado por el presidente Luis Arce como un intento de golpe de Estado.
La movilización de un sector de las fuerzas armadas fue liderada por el general Juan José Zúñiga, arrestado en la noche del miércoles, quien ingresó a la céntrica Plaza Murillo de La Paz con móviles, efectivos armados y hasta usara un blindado para romper la puerta del Palacio Quemado, sede de gobierno del presidente Arce.
Este jueves, el desarrollo en la mayoría de las ciudades y pueblos de Bolivia se asemeja al de cualquier día hábil. También en La Paz, la capital, salvo las vallas que fueron colocadas en los alrededores de la Plaza Murillo y el Palacio Quemado.
Este jueves por la mañana, Eduardo Del Castillo, ministro de Gobierno de Bolivia remarcó que el intento dejó 12 heridos de bala y confirmó lo de la decena de militares aprehendidos implicados en el intento de golpe que, según el ministro, se venía gestando desde hacía tres semanas.
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Del Castillo señaló que, si bien el gobierno ya había recibido información sobre intentos de desestabilización y 'golpes de Estado blandos', "ningún boliviano se hubiese imaginado" la magnitud de lo ocurrido en la tarde del miércoles.
Del Castillo señaló que, si bien el gobierno ya había recibido información sobre intentos de desestabilización y 'golpes de Estado blandos', "ningún boliviano se hubiese imaginado" la magnitud de lo ocurrido en la tarde del miércoles.
Economía complicada en Bolivia
El gobierno de Luis Arce debió admitir que hubo un colapso en las estaciones de servicio porque ante el temor de que los militares tomaran el poder, los automovilistas quisieron asegurarse de tener combustible, un bien que escasea. De hecho, en Santa Cruz de la Sierra se vieron largas filas en las estaciones de servicio en las tres horas en las que Zuñiga intentó poner en vilo al país.
Bolivia atraviesa un momento económicamente muy complejo.
Bloqueos de carreteras y manifestaciones han tomado fuerza en los últimos meses debido al deterioro de su economía que, paradójicamente, ha destacado dentro de América Latina en la última década debido a su rápido crecimiento, estabilidad y capacidad para contener la inflación.
Algunos le llamaron, incluso, "el milagro económico boliviano".
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Pero este modelo mostró sus grietas en marzo de 2023 cuando se evidenció una grave escasez de dólares y comenzaron a aparecer en las calles largas colas de ciudadanos que intentaban conseguir la divisa.
Aunque el gobierno de Arce ha insistido en que la economía sigue siendo estable -y ha culpado de lo ocurrido a "un brote especulativo"- muchos expertos advierten que el problema es mucho más profundo.
Y que se explica, en parte, por la caída en el nivel de producción de gas natural que le dio cuantiosos ingresos al país luego de que en 2006 Evo Morales decretara la nacionalización de los hidrocarburos.