La Paz- Bolivia quedó hoy al borde del caos, en medio de violentas
manifestaciones opositoras contra los planes socialistas del gobierno en el departamento Pando, que
dejaron al menos ocho muertos, decenas de heridos y golpearon las vitales exportaciones de gas a
Brasil y Argentina.
El presidente Evo Morales, que pretende poner en vigencia una nueva Constitución
indigenista-socialista el próximo año, advirtió que podría dejar de escuchar los llamados a la
prudencia ante lo que describió como “actos delincuenciales financiados por terratenientes
del oriente”.
Los choques de hoy, en las convulsionadas tierras bajas cuyos líderes reclaman autonomía, se
dieron un día después de que el izquierdista Morales ordenara la expulsión del embajador de Estados
Unidos por considerar que, junto con la oposición conservadora, trama un golpe de Estado para
derrocarlo.
Las protestas son impulsadas por los gobernadores opositores del rico distrito oriental de
Santa Cruz y otros tres departamentos, que acusan al mandatario indígena de pretender convertir a
Bolivia en una nueva Cuba.
Brasil enviará una delegación a La Paz para intentar intermediar en el conflicto, en tanto
que Argentina se sumaría a ese esfuerzo. La Comunidad Andina, de la cual Bolivia es miembro, hizo
un llamado para frenar la ola de violencia.
Un atentado contra una estación de bombeo obligó al consorcio operador del principal
gasoducto interno del país, que incluye a la brasileña Petrobras (PETR4.SA), la francesa Total
(TOTF.PA) y la española Repsol (REP.MC), a recortar a la mitad durante siete horas el envío de gas
a Brasil.
En tanto, la toma de una estación de otro gasoducto llevó a la petrolera estatal local YPFB a
suspender totalmente los despachos de gas a Argentina.
El gas boliviano -la principal fuente de ingresos del empobrecido país- representa la mitad
del consumo de ese combustible en Brasil y abastece el 70 por ciento de la demanda de Sao Paulo, el
mayor polo industrial de ese país.
Desde Brasilia, el ministro de Hacienda boliviano, Luis Arce, aseguró que las Fuerzas Armadas
se movilizaron para recuperar los puestos fronterizos con Brasil tomados por manifestantes
opositores hace varios días.
Las protestas de la oposición contra el gobierno se radicalizaron desde hace un mes, luego de
que Morales fuera ampliamente ratificado en una consulta popular y decidiera acelerar el proceso de
reforma constitucional.
El Gobierno informó que ocho personas murieron y 34 quedaron heridas en el norteño distrito
amazónico de Pando cuando un grupo de campesinos que iba a una asamblea fue cercado y atacado
supuestamente por seguidores del gobernador departamental, que es de la oposición.
“Estamos hablando de una verdadera masacre que tiene responsable, el prefecto de Pando
Leopoldo Fernández”, aseguró a periodistas el viceministro de Coordinación con Movimientos
Sociales, Sacha Llorenti.
También se reportaron decenas de heridos en Santa Cruz y en la sureña ciudad de Tarija, donde
en los dos últimos días se produjeron violentas tomas de oficinas del Gobierno nacional y choques
entre “autonomistas” y partidarios del Gobierno, estos últimos principalmente
campesinos. (Reuters)





























