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Asumió Humala: prometió respetar el modelo y erradicar la pobreza

Lima. - El izquierdista Ollanta Humala juró ayer como presidente constitucional de Perú para el período 2011-2016, y empeñó su palabra de dedicar toda su energía a borrar la exclusión social y la pobreza del país, junto con garantizar la continuidad del crecimiento económico.

Viernes 29 de Julio de 2011

Lima. - El izquierdista Ollanta Humala juró ayer como presidente constitucional de Perú para el período 2011-2016, y empeñó su palabra de dedicar toda su energía a borrar la exclusión social y la pobreza del país, junto con garantizar la continuidad del crecimiento económico. En un incidente anecdótico, Humala juró el cargo que desempeñará por los próximos cinco años por la Constitución de 1979, pese a que la vigente es la de 1993, creada durante el gobierno de Alberto Fujimori (1990-2000), actualmente encarcelado por violaciones a los derechos humanos y corrupción.

No obstante. su primer discurso presidencial no tuvo mayores sorpresas y confirmó que gobernará de forma moderada, dejando atrás sus ideas radicales de izquierda que asustaron a los inversionistas y a los mercados. "Queremos que la expresión misma de la exclusión social se borre para siempre de nuestro lenguaje y nuestra realidad", afirmó ante el Parlamento y la presencia de 10 presidentes latinoamericanos invitados para la transferencia del poder. Entre ellos estuvo la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner.

Alejado del encendido discurso nacionalista que desató una ola de ventas de activos peruanos cuando alcanzó la segunda vuelta presidencial, Humala envió mensajes seductores a los inversionistas y habló de forma conciliadora tanto para sus opositores como para los países de la región. En el plano internacional, el nuevo jefe de Estado de Perú dijo que respetará el fallo pendiente de una corte internacional sobre un diferendo limítrofe con Chile que podría conocerse en 2013. Humala sucede a Alan García, un socialdemócrata que en el ejercicio de su gobierno se transformó en un ferviente promotor de la inversión privada y los pactos de libre comercio, y que decidió no asistir al cambio de mando para evitar "una emboscada" de abucheos de sus opositores. García entregó la banda presidencial en el palacio de gobierno y se despidió de sus ministros y allegados, contrariando la tradición peruana de acudir al Legislativo y pronunciar allí un mensaje de despedida. El nuevo jefe de Estado recibió la banda de parte del presidente del Congreso.

Durante su juramento, Humala evocó a la Constitución de 1979 que entró en vigencia a fines de un gobierno militar y no por la actual de 1993, modificada por el ex presidente Fujimori, quien está preso por abusos a los derechos humanos. Esto provocó una fuerte protesta de legisladores fujimoristas.

Economía. Humala sorprendió hace unos días a los inversionistas al nombrar a dos economistas respetados por Wall Street para manejar la economía de Perú, un país que creció al 7 por ciento promedio anual en el último lustro pero cuya pobreza alcanza a un tercio de sus 29 millones de habitantes. Anunció que a partir de agosto el sueldo mínimo de 600 soles (218 dólares) será incrementado en 75 soles (27 dólares), y en otros 75 soles a partir de 2012, lo que fue una de sus principales promesas electorales. Asimismo, dijo que su anunciado programa de pensiones para los mayores de 65 años será implementado de forma inmediata, hasta llegar a cubrir gradualmente los 800 distritos más pobres de Perú.

También dijo que su gobierno implementará acciones para que se reduzca significativamente el precio de la garrafa de gas doméstica "sin introducir deformaciones en el mercado ni fomentar el contrabando".

En cuanto a las empresas mineras, dijo que luego de haber obtenido "ganancias extraordinarias" por la coyuntura internacional de aumento de precios de los minerales, éstas deben contribuir con un impuesto al esfuerzo nacional para combatir la pobreza. Les garantizó a las mineras que "los contratos serán respetados". Además dijo que promoverá que Perú tenga una aerolínea de bandera para que el mercado aéreo sea más abierto, competitivo y más barato.

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