Se presentó en la Cámara Baja nacional un proyecto de ley de experiencias educativas de gestión social, cooperativa y comunitaria. La iniciativa busca el reconocimiento de un formato de gestión que aún no tiene un marco normativo que la regule.

El proyecto es resultado del trabajo de asociaciones, cooperativas y organizaciones sociales “que hacen escuela”.
Se presentó en la Cámara Baja nacional un proyecto de ley de experiencias educativas de gestión social, cooperativa y comunitaria. La iniciativa busca el reconocimiento de un formato de gestión que aún no tiene un marco normativo que la regule.
“La ley de educación nacional establece que el sistema educativo está integrado por la gestión estatal, la privada, y la cooperativa y social, pero para estas últimas no detalla el tipo de experiencias ni de sujetos que contempla”, explicó el diputado nacional Eduardo Toniolli, impulsor de la iniciativa, que ingresó en las comisiones de educación, asuntos cooperativos y de presupuesto.
“Ahí donde el Estado no llegó —o alguna vez estuvo y se retiró—, y a los privados no les interesó prestar un servicio, nuestra comunidad fue ensayando distintas respuestas para resolver sus necesidades educativas”, dijo el legislador. La iniciativa se propone reconocer esas experiencias, colaborar con su financiamiento y promover una articulación con los distintos niveles del Estado.
Para Natalia Peluso, directora de Experiencias de Educación Cooperativa y Comunitaria del Ministerio de Educación de la Nación, el proyecto “es el resultado de muchos años de trabajo de un enorme colectivo de federaciones, asociaciones, cooperativas y organizaciones que hacen escuela y educan con muchísimo compromiso en toda la Argentina”.
En ese sentido, Juan Giménez, presidente de la Federación de Cooperativas de Enseñanza de Buenos Aires, consideró que la iniciativa “recupera mucho de lo caminado por los diferentes colectivos y logra sintetizar y dar cuenta delo común que identifica a estas experiencias territoriales, con una fuerza democratizadora en las relaciones que en ella se construyen y con un proyecto político, pedagógico y social que parte de pensarse dentro de una economía social, solidaria y popular”.
Por su parte, Mariana Gadea, presidenta del Colectivo Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, afirmó que “la gestión comunitaria se presenta como una realidad que se consolida, no sólo porque en distintos momentos de la historia han dado respuesta a la ausencia o falta de presencia del Estado, sino también porque al ser construida en comunidad, el sentido de pertenencia y la identidad social y comunitaria es un modelo educativo que vino para quedarse”.
El texto presentado en el Congreso crea la figura de Experiencias Educativas de Gestión Social, Cooperativa y Comunitaria, y abarca todo establecimiento educativo que sea gestionado por asociaciones civiles, cooperativas, organizaciones no gubernamentales, movimientos sociales, organizaciones campesinas, pueblos originarios, y organizaciones barriales y comunitarias, y que funcione en forma pública y abierta. Este tipo de experiencias cumplen una función social, y actúan en asociatividad y complementariedad con el Estado, participando de las políticas y programas educativos orientados a garantizar la igualdad de derechos y el acceso a los mismos.




