Durante seis meses, esperé que Telecom me instalara el teléfono, hazaña que logré. Mi número es el 4241235. El problema es que, a los diez días, comenzó a funcionar mal. Las comunicaciones se cortan, los ruidos son persistentes y la banda ancha –que me obligarán pagar– anda cuando quiere, es decir, tarde, mal y nunca. Todos los intentos que han hecho los técnicos de Telecom han sido, hasta ahora, infructuosos. Son incapaces de solucionar el problema y ya llevo más de un mes en estas condiciones. Pensé en abonarme a internet por cable y manejarme, como tantas personas, con el celular. Me gustaría que Telecom me dijera abiertamente que mi línea telefónica no tiene arreglo, que vino fallada de fábrica, que lo sienten mucho y terminar así con esta pérdida de tiempo. Y como Telecom es un monopolio, a diferencia de los países desarrollados, no tenemos otras compañías telefónicas para elegir. A veces, uno no tiene más remedio que pensar en que vuelva Entel y que la perdonamos.






























