Una petición vecinal que ya alcanzó 3.276 firmas pide -a menos de una semana del 40º aniversario del golpe de Estado- “limpiar” los pañuelos pintados en el suelo del Centro Cívico de la ciudad rionegrina de Bariloche y buscar una forma más idónea de expresión, “sin atropellar los derechos de todos los ciudadanos”.
La convocatoria lanzada por Soledad Patiño en la plataforma Change.org está dirigida al intendente de la ciudad patagónica, Gustavo Gennuso, y al Concejo Municipal, según publica la página web Infonews.
“El emblemático 24 de Marzo, Día de la Memoria, entre otros actos de expresión dieron paso libre a que se manipularan y se maltrataran bienes históricos de la comunidad, actos que circunscriptos en otro contexto podríamos definirlos como «de vandalismo», ni más ni menos”, dice la petición de los vecinos barilochenses.
“Más allá de lo que se represente con la «pintada popular» de pañuelos blancos, propugnados por un sector de la sociedad, afecta no sólo a la estética sino a la creencia de otro gran sector, lo que genera divisiones sociales, malestares y enojos en una sociedad resquebrajada y golpeada sobre todo en estos últimos años”, continúa el texto del insólito petitorio.
Los pañuelos en el centro Cívico de la ciudad de Bariloche, al igual que los que existen en Plaza de Mayo, en la ciudad de Buenos Aires, forman parte de una actividad que se realiza año a año para recordar a los 30 mil desaparecidos de la dictadura cívico militar y mantener viva la memoria.
En San Martín. El llamativo pedido de los vecinos barilochenses tiene un antecedente cercano en la vecina ciudad neuquina de San Martín de los Andes, donde el intendente del Movimiento Popular Neuquino y el Concejo Deliberante mandaron a borrar los pañuelos de la plaza San Martín, apenas cuatro días después de haber sido pintados en la marcha del 24 de marzo de 2011, que conmemoró los 35 años del golpe de Estado.
Los vecinos relataron que aquel pasado 24 de marzo, “día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia”, más de mil vecinos/as fueron los protagonistas y hacedores de una Marcha que circuló desde la Plaza Fito Teberna (joven de San Martín de los Andes, que se encuentra aún desaparecido), pasó por la Plaza San Martín, y allí se pintaron los pañuelos.
Pero no era la primera vez. En 2009, el mural “Con la tiza en el puño,” que recuerda el asesinato del maestro Carlos Fuentealba, a manos de un policía de la provincia de Neuquén, cuando era gobernador Jorge Omar Sobisch, amaneció blanqueado.
































