Con la expectativa de siete lindos días de vacaciones nos presentamos el 10 de enero en el Aeropuerto "Islas Malvinas", a la hora 21 para decolar a las cero hora del lunes 11. Primer problema: la partida se produjo a las 2, luego de cinco horas de espera, en un aeropuerto en que recién pasada la medianoche el concesionario del bar "se dio cuenta" de vender sándwiches y bebidas a las casi 200 personas que esperaban en el área de preembarque. El bar estaba habilitado en el hall común, pero los pasajeros ya habíamos hecho los trámites migratorios y no podíamos dar marcha atrás. Finalmente arribamos al promocionado destino (bastaba ver los carteles distribuidos en los vallados de las obras en construcción en Rosario) de Isla Margarita, otrora paradisíaco punto del Caribe. No fue así. Un grupo nos alojamos en el LTI Costa Caribe Beach Hotel; su nombre deslumbra, con el régimen todo incluido. Las quejas comenzaron cuando empezamos a transitar por el comedor estilo buffet, la calidad y variedad de comidas era muy floja, cuando empezaron las quejas generalizadas intentaron alguna mejora. Conseguir ser admitidos en el comedor mexicano o en el italiano fue una tarea aparte. Pero un grupo sufrimos el daño más grave: el 14 de enero a las 10, en un autobús puesto a disposición por el hotel, partimos hacia la ciudad de Porlamar. Alrededor de 20 minutos después, previo a ser interceptados por un automotor que simuló un desperfecto, se subieron, con suma violencia y portando armas, dos hombres que despojaron al pasaje de sus pertenencias. Como el ciudadano alemán Peter Adamek se resistía le dieron un culatazo en la frente provocándole heridas. El hotel sólo nos ofreció su solidaridad. La formulación de la denuncia en la policía fue una pérdida de tiempo. Una familia de una ciudad del sur santafesino sufrió el hurto de una suma en dólares que habían dejado en la habitación suficiente para abonar una excursión para cuatro personas, sé quiénes son, pero como el jefe de familia me dijo que se encargaría él de hacer saber lo que le pasó no corresponde de yo su nombre. ¿El hotel? Bien, gracias.































