Los primeros que se acercaron a la mina San José para ofrecer su experiencia en el trabajo de mina fueron los pirquineros, mineros independientes que trabajan en forma artesanal. Tras el rescate elevan sus protestas.
Grupos de la pequeña minería afirman que habrían sacado antes a los mineros, pero denuncian que “el gobierno prefirió el show mediático”.
El 19 de agosto, ante la lentitud en el rescate, esposas de mineros atrapados gritaron: “¡Queremos a los pirquineros!”, mientras las cocineras golpeaban las ollas. Incluso intentaron echar a los rescatistas.
“Nosotros sólo pedíamos una oportunidad para entrar a las minas con una cuadrilla. Pero no fuimos aceptados”, resaltó Luciano Pinto, presidente de la Asociación Gremial de Pirquineros de Copiapó.
Otro trabajador, Juan Ramírez, resaltó que “entre la gran y pequeña minería hay un abismo de diferencias y es lógico que ellos se asusten, pero nosotros trabajamos toda la vida internándonos sin máquinas, sabemos a qué vamos. Eramos una opción válida de rescate ”.
“El plan era una cuadrilla que bajara sólo con palas y picotas, basados en su conocimiento del terreno, lo liviano que son y cómo se mueven en la oscuridad y en terrenos agrietados”, dijeron al diario La Nación, de Chile.
Ante una estructura como la roca de 700 toneladas, el pirquinero dijo: “Hubiéramos hecho disparos con explosivos, controlando la onda expansiva para no generar daños, ni derrumbes. Tenemos técnicas para cerrar el golpe. Luego seguíamos con trabajo manual a pie y sin máquinas pesadas que dañen la mina”. Además, los trabajadores piden que “no se clausure del todo porque eso no dejaría estudiar cuáles son las correcciones que hay que hacer”.


































