El pasado domingo me sorprendí con la noticia de que la dirigencia de Newell’s estudia prolongarle el contrato a Sensini hasta el 2012. Primero quise creer que se trataría de un comentario sacado de contexto. Pero no, a medida que me adentraba en la nota de Ovación, resultaba que la idea de renovarle el contrato a Sensini por tres años más es un gesto de la dirigencia para respaldar su gestión, para que de esa forma pueda trabajar tranquilo, independientemente de cualquier racha de derrotas. De esta forma la dirigencia pretende emular a los clubes serios que conservan y apoyan los proyectos de trabajo y no cambian de entrenador cada dos o tres meses. Bueno, aquí ya me empezó a correr un sudor frío en la espalda. ¿De qué proyecto de trabajo están hablando? La gestión de Sensini como entrenador ha sido de las peores que me ha tocado ver, tanto en funcionamiento del equipo, como en los números de los resultados.
































