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Un incidente en fiesta familiar terminó con un joven muerto de un tiro en la cabeza

Adrián Emanuel Ghineo tenía 24 años. Fue asesinado ayer a la madrugada en Filippini al 2900, en Villa Gobernador Gálvez. Le disparó un joven de 27 años que esta prófugo.

Lunes 18 de Noviembre de 2013

Un muchacho de 24 años fue asesinado de un balazo en la cabeza en el marco de un incidente no aclarado en el que resultó muerto un familiar. La fatal disputa se generó ayer a la madrugada cuando finalizaba una fiesta de comunión en una casa de Villa Gobernador Gálvez. Las hipótesis del hecho oscilaban entre una discusión entre parientes y el intento del tirador de dispersar una pelea entre vecinos ajenos a la fiesta, ocurrida frente a su casa, en la que terminó muriendo por accidente una persona conocida.

Según relataron algunos vecinos, quien disparó es un joven de 27 años que vivía en la casa donde tenía lugar la fiesta. Anoche estaba prófugo.

Por familiares de quien efectuó el balazo y de la víctima se presumía que el hecho pudo ser un accidente derivado del uso abusivo de un arma de fuego. El muchacho que gatilló no tiene prontuario penal, trabaja en un supermercado mayorista y es una persona apreciada en su barrio. El joven que murió también tenía trabajo regular y no era conflictivo.

Ocurrió en el barrio Alto Verde, en la zona sur villagalvense, un sector de casas de material bordeadas por calles de tierra y zanjas a cielo abierto.

De fiesta. El sábado a la noche, en una vivienda de Filippini al 2900 se había reunido un grupo familiar para celebrar la comunión de un niño de 10 años. Entre ellos estaba un joven de 27 años identificado como Juan M., quien vive en ese domicilio.

Todo transcurría con normalidad hasta que a las 3.30 del domingo se desató el trágico suceso. Según contaron vecinos a LaCapital, a esa hora Adrián Emanuel Ghineo llegó a la casa para buscar a su pareja, una chica de 22 identificada como Noemí Gisela S.

En ese momento, Juan M. y el muchacho recién llegado, de 24 años, comenzaron a discutir y Juan fue a buscar un arma de fuego. Esta versión declinó con el paso de las horas. Las declaraciones de testigos marcaron que hubo una batahola frente a la casa y que Juan fue por su arma, comprada 15 días antes de manera legal para uso defensivo, con la intención de dispersarla.

En la vereda. Con ese afán, Juan M. pulsó el gatillo del arma. Pero los disparos tuvieron, como suele pasar cuando actúa gente inexperta, un destinatario inesperado.

"Primero efectuó algunos tiros al aire, pero después le dio a la víctima, a quien según los familiares de ambos no quería dañar", explicó el vocero consultado. Según testigos, luego de tirar recogió el arma y huyó en una moto.

Un proyectil atravesó la oreja a Ghineo y le perforó la cabeza. El muchacho caminó unos metros y se desplomó sobre una zanja en la vereda de enfrente de la casa.

Según relataron algunos vecinos, la novia de Adrián lo rescató de la zanja. No logró reanimarlo. Escasos minutos después el joven había fallecido.

Trabajadores. En la barriada de Alto Verde, Ghineo y el chico que abrió fuego son conocidos como jóvenes trabajadores que no cuentan con antecedentes delictivos, lo cual fue corroborado por fuentes policiales. La policía confiaba que el joven que disparó acabará por entregarse.

"Le había dado plata a la madre para que afrontara los gastos de la fiesta de comunión de su hermanito. Es un caso triste porque por más que se pruebe que no hubo intención homicida el chico que disparó terminará con un proceso judicial y una condena. Y el otro joven perdió la vida", destacó anoche una fuente policial.

El episodio se insinúa, finalmente, como el caso de dos chicos no conflictivos, trabajadores y conocidos hacía mucho, cuyas vidas resultan arruinadas por el uso de un arma. Investiga la seccional 26ª, la sección Homicidios bajo órdenes del juez Hernán Postma.

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